Investigación que examina cómo el trabajo al aire libre incrementa el riesgo de melanoma y afecta la presentación clínica de la enfermedad
Lugones Editorial©
La relación entre el trabajo al aire libre y el riesgo de melanoma es compleja y multifacética. A diferencia del cáncer de piel no melanoma (NMSC), para el que la exposición laboral al sol es un factor de riesgo bien establecido, el vínculo con el melanoma cutáneo sigue siendo controvertido.
En este estudio, De Giogi et al. evaluaron si, en una cohorte de más de 1.400 pacientes con melanoma cutáneo en Italia, existía una asociación entre la exposición ocupacional al sol y características del melanoma, incluyendo histotipo, localización y grosor tumoral (índice de Breslow).
Los autores compararon los tipos de trabajo de los pacientes, la ubicación de los melanomas y la profundidad de los tumores, sugiriendo que la exposición solar laboral podría influir tanto en el sitio de aparición del melanoma como en el estadio al momento del diagnóstico.

Numerosos estudios demostraron que los niveles de exposición suelen superar ampliamente los umbrales establecidos para radiación UV artificial
Introducción
La exposición solar (ES) es la principal fuente de radiación UV para los humanos y un riesgo relevante en salud ocupacional. En Europa, alrededor de 15 millones de trabajadores al aire libre reciben hasta el 75 % de su jornada laboral expuestos a radiación UV-A y UV-B, sin que existan límites legales específicos ni medidas preventivas claras.
Numerosos estudios muestran que estos niveles de exposición suelen superar ampliamente los umbrales establecidos para radiación UV artificial.
La relación entre la exposición solar ocupacional y el melanoma es compleja. Revisiones sistemáticas reportan resultados mixtos: algunas ocupaciones al aire libre, como agricultura, muestran asociación positiva con melanoma, mientras que otras no.
Algunos estudios sugieren una mayor incidencia en melanomas de cabeza y cuello, aunque hallazgos contradictorios indican que la exposición continua puede inducir fotoadaptación y protección cutánea. A diferencia del cáncer de piel no melanoma, donde el riesgo laboral está bien establecido, la relación entre trabajo al aire libre y melanoma sigue siendo incierta.

Algunas ocupaciones al aire libre, como la agricultura, muestran asociación positiva con melanoma
Resultados
De una cohorte inicial de 1928 pacientes, luego de aplicar los criterios de exclusión se analizaron 1417 pacientes: 779 hombres (55%) y 638 mujeres (45%), con predominio de fototipos claros (I y II, 65,9%).
- Exposición ocupacional
La categorización ocupacional mostró que 1171 pacientes (82,64%) trabajaban en interiores (no expuestos), mientras que 246 (17,36%) estaban expuestos ocupacionalmente a radiación solar UV, incluyendo 14,82% mixtos y 2,54% al aire libre.
- Subtipos histológicos
El melanoma de propagación superficial (SSM) fue el más frecuente (85,04%), seguido de lentigo maligno (5,86%), nodular (4,80%), subtipos raros (2,54%) y acral lentiginoso (1,76%).
La prevalencia de SSM fue consistente en todas las categorías ocupacionales.
Lentigo maligno fue significativamente más frecuente entre trabajadores al aire libre (13,89%) frente a interiores (5,55%) y mixtos (6,19%) (OR 2,69; IC 95% 1,02–7,12; p = 0,046). No hubo diferencias significativas en nodular, acral lentiginoso o raros.

La exposición solar en el trabajo se asocia con la localización y el grosor del melanoma, destacando diferencias clínicas relevantes según el tipo de ocupación
- Localización anatómica
Entre trabajadores de interior, los melanomas afectaron principalmente el tronco (49,7%), extremidades inferiores (23,78%), superiores (14,8%), cabeza y cuello (9,24%) y áreas acrales (2,48%).
Los pacientes expuestos ocupacionalmente mostraron mayor prevalencia en tronco (61,79%) y cabeza/cuello (14,23%), con menor frecuencia en extremidades y áreas acrales.
El riesgo de melanoma en extremidades fue mayor en interiores (OR 2,227; IC 95% 1,611–3,079; p < 0,001), mientras que la exposición ocupacional aumentó el riesgo en tronco y cabeza/cuello (OR 1,630; IC 95% 1,083–2,453; p = 0,018), siendo aún mayor para trabajadores al aire libre en cabeza/cuello (OR 2,633; IC 95% 1,176–5,892; p = 0,015).
- Grosor de Breslow
Se encontró una asociación significativa entre exposición solar ocupacional y grosor de Breslow (OR 1,509; IC 95% 1,083–2,103; p = 0,015). Los pacientes no expuestos mostraron mayor proporción de melanomas ≤ 1 mm (83%) comparado con los expuestos (76%).
Estos resultados reflejan cómo la exposición solar en el trabajo se asocia con la localización y el grosor del melanoma, destacando diferencias clínicas relevantes según el tipo de ocupación.

Estudios previos han identificado una posible asociación entre el trabajo al aire libre y los melanomas de la cabeza y el cuello
Debate
La relación entre el trabajo al aire libre y el riesgo de melanoma es compleja y presenta hallazgos contradictorios. A diferencia de la NMSC, para la cual la SE ocupacional es un factor de riesgo bien establecido, el vínculo con el melanoma cutáneo sigue siendo polémico.
En la cohorte de De Giorgi et al., el 83% de los pacientes eran trabajadores de interior. Esta proporción no indica necesariamente mayor riesgo, dado que se trata de una cohorte hospitalaria y no poblacional, y factores como el sesgo de vigilancia, el acceso a detección dermatológica y la exposición intermitente al sol recreativa pueden influir en los hallazgos.
El melanoma de propagación superficial (SSM) fue el subtipo más frecuente en todos los grupos. Sin embargo, el lentigo maligna fue significativamente más común en trabajadores expuestos, especialmente al aire libre, coherente con su desarrollo en piel crónicamente fotoexpuesta y elastosis solar marcada.
La distribución anatómica del melanoma mostró que los trabajadores de interior presentaban más lesiones en extremidades, mientras que los expuestos ocupacionalmente tenían mayor prevalencia en cabeza y cuello, reflejando la exposición solar crónica.
Asimismo, el trabajo al aire libre se asoció con melanomas más gruesos (Breslow), posiblemente por retrasos en el diagnóstico relacionados con barreras de acceso, estatus socioeconómico y dificultad para identificar lesiones en piel dañada por el sol.
Estos hallazgos refuerzan la necesidad de estrategias de prevención adaptadas, que incluyan educación sobre riesgos de exposición solar, protección solar, estructuras de sombra, modificación de horarios y equipos de protección personal.

El lentigo maligna fue significativamente más común en trabajadores expuestos, especialmente al aire libre
Conclusiones
Este estudio demostró que la exposición ocupacional al sol influye significativamente en la distribución anatómica, el subtipo histológico y el grosor de Breslow del melanoma cutáneo.
En particular, los trabajadores de exposición al aire libre y mixta mostraron una mayor prevalencia de melanomas de cabeza y cuello y el subtipo lentigo maligno, y tumores más gruesos en el momento del diagnóstico.
Estos hallazgos sugieren que la exposición acumulada a los rayos UV en entornos ocupacionales juega un papel relevante en el desarrollo y la gravedad del melanoma.
Reconocer esta asociación es crucial para diseñar medidas preventivas específicas, incluidas estrategias de detección temprana y políticas de salud ocupacional que abordan los riesgos relacionados con los rayos UV.

La exposición acumulada a los rayos UV en entornos ocupacionales juega un papel relevante en el desarrollo y la gravedad del melanoma
Melanoma y trabajo al aire libre
Fuente
De Giorgi V, Viscera S, Cecchi G, et al. Cutaneous melanoma and occupational UV exposure: associations with anatomical site, histological subtype, and breslow thickness. Cancers 2025;17(16).








