Estudios recientes confirman que la dieta mediterránea mejora la glucemia y disminuye el riesgo de progresión a diabetes en personas con prediabetes
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Los cambios en el estilo de vida, incluyendo una dieta saludable como la dieta mediterránea, son los primeros pasos importantes para reducir la prediabetes y retrasar la progresión de la prediabetes a la diabetes.
Es importante destacar que tales cambios en el estilo de vida no solo mejoran los parámetros metabólicos, sino que también mejoran la satisfacción general con la vida, particularmente al aliviar los síntomas asociados con la obesidad abdominal y la inflamación crónica de bajo grado
La prediabetes generalmente se desarrolla mucho antes del inicio de la diabetes tipo 2 (DM2) y puede persistir durante muchos años. El tratamiento de primera línea para la prediabetes es la modificación del estilo de vida, que se ha demostrado que se asocia con mayores beneficios que el tratamiento farmacológico.
En este sentido, estudios clínicos y observacionales demostraron que una mayor adherencia a la dieta mediterránea se asocia con niveles más bajos de marcadores inflamatorios como IL-6 y PCR, un mejor control glucémico y un menor riesgo de síndrome metabólico y complicaciones relacionadas con la DM.

En la prevención de la diabetes, es importante reducir el estado de prediabetes
Objetivos
En este artículo, los autores evaluaron la asociación entre la adherencia a la dieta mediterránea y la aparición de prediabetes en una población representativa de Bialystok, Polonia, y dividieron a los participantes en grupos de control saludable (healthy control, HC) y prediabético (PreD) en función de la edad y el sexo.
Emplearon parámetros bioquímicos (glucosa en ayunas, HbA1c, colesterol total, colesterol LDL y HDL, triglicéridos, PCR e interleucina-6) y mediciones antropométricas (IMC, relación cintura-cadera, circunferencia de la cintura, composición corporal y fuerza de prensión manual).
- La evaluación dietética se realizó a través de una entrevista nutricional de 3 días para estimar la ingesta dietética.
- Para evaliar la adherencia a la dieta mediterránea se empleó el índice de dieta mediterránea (Mediterranean Diet Index, MDI) de 9 ítems (cada punto adicional en el MDI se asoció con un 10% menos de riesgo de desarrollar prediabetes).
- La calidad de vida se estudió a través de la Satisfaction with the Life Scale (SWLS).

Desafortunadamente, la mayoría de las personas con prediabetes sigue sin estar diagnosticada
Resultados
El estudio incluyó participantes clasificados como control saludable (HC) y prediabético (PreD), con una edad media de 52 años y 60% hombres. No hubo diferencias significativas entre grupos en edad, educación, estado civil ni tabaquismo. Sin embargo, los individuos con PreD reportaron menor actividad física en invierno y menos ejercicio diario en verano.
- Perfil metabólico y biomarcadores. Los participantes con PreD mostraron niveles significativamente más altos de glucosa, hemoglobina glucosilada, resistencia a la insulina, triglicéridos y marcadores inflamatorios (Hs-CRP e IL-6) en comparación con los HC. Además, la satisfacción con la vida fue mayor en los HC que en los PreD.
- Composición corporal. PreD presentó medidas antropométricas más elevadas que HC: IMC, circunferencia de cintura y cadera, grasa visceral y androide, masa grasa ginoide y porcentaje total de grasa corporal.
- Consumo dietético y dieta mediterránea. No se observaron diferencias significativas entre grupos en la mayoría de nutrientes y alimentos, salvo que los HC consumían más ácidos grasos n-3. Aunque HC consumió más legumbres, pescado y aceites, y PreD más frutos secos, frutas y lácteos, las diferencias no fueron estadísticamente significativas. La adherencia a la dieta mediterránea, medida por MDI, fue significativamente mayor en HC; PreD tuvo mayor proporción de MDI bajo, mientras que pocos participantes mostraron MDI alto.
- Asociación de la dieta mediterránea con parámetros clínicos. El MDI se correlacionó positivamente con HDL-C y negativamente con glucosa en ayunas, resistencia a la insulina (HOMA-IR), presión diastólica, IL-6, IMC, circunferencia de cintura, WHR y grasa androide/ginoide. Estas asociaciones se observaron tanto en la población total como en los subgrupos HC y PreD, indicando un patrón consistente entre mayor adherencia a la dieta mediterránea y mejor perfil metabólico.
- Riesgo de prediabetes. Mediante regresión logística, se observó que cada punto adicional en MDI reducía el riesgo de prediabetes en un 9-10% después de ajustar por edad, sexo, ingesta calórica y consumo de alcohol, mostrando un efecto protector estadísticamente significativo.
- Factores de bienestar. La obesidad abdominal, medida por WHR, se asoció con menor satisfacción con la vida, destacando el impacto de la distribución de grasa corporal en el bienestar subjetivo de los participantes.

La obesidad abdominal se asoció con menor satisfacción con la vida, destacando el impacto de la distribución de grasa corporal en el bienestar subjetivo de los participantes
Discusión
La diabetes tipo 2 constituye un problema de salud pública global, y la prevención de la prediabetes es un paso crucial para reducir su incidencia. Sin embargo, la mayoría de las personas con prediabetes permanecen sin diagnosticar.
Los cambios en el estilo de vida, incluyendo una dieta saludable, actividad física regular, pérdida de peso, reducción del consumo de alcohol y abandono del tabaquismo, son estrategias efectivas para disminuir la prediabetes y retrasar su progresión a diabetes.
Además, estas medidas no solo mejoran los parámetros metabólicos, sino también la satisfacción con la vida, especialmente al aliviar los efectos de la obesidad abdominal y la inflamación crónica de bajo grado.

Los cambios en el estilo de vida son estrategias efectivas para disminuir la prediabetes y retrasar su progresión a diabetes
En la población estudiada, los individuos con prediabetes mostraron menor actividad física y fuerza de agarre, así como niveles más altos de glucosa, HbA1c, resistencia a la insulina, triglicéridos e indicadores inflamatorios (Hs-CRP, IL-6) en comparación con los controles sanos.
También presentaron mayor obesidad general y central, con mayor IMC, circunferencia de cintura, masa grasa visceral y proporciones de grasa androide/ginoide, lo que coincide con hallazgos previos sobre la relación entre obesidad, trastornos metabólicos e inflamación.
Si bien los hábitos dietéticos individuales no mostraron grandes diferencias entre los grupos, los controles consumieron significativamente más ácidos grasos n-3, principalmente provenientes de pescado, lo que podría contribuir a la reducción del riesgo de prediabetes mediante mejoras en la homeostasis de la glucosa.
Al evaluar la adhesión a la dieta mediterránea mediante el índice MDI, se encontraron diferencias significativas a favor del grupo sano. Aunque el MDI promedio fue bajo en toda la población, los valores más altos se asociaron con un perfil metabólico más favorable, incluyendo niveles más altos de HDL-C y menores valores de glucosa, HOMA-IR, inflamación y medidas de obesidad central.
Los análisis de regresión logística mostraron que, tras ajustar por edad, sexo, ingesta calórica y consumo de alcohol, cada punto adicional en el MDI se asoció con un 10% menor riesgo de prediabetes, confirmando el efecto protector de la dieta mediterránea. Este patrón dietético, rico en antioxidantes, polifenoles, fibra y ácidos grasos monoinsaturados, puede mejorar la resistencia a la insulina, modular la microbiota intestinal y favorecer el control del peso corporal, factores clave en la prevención de la diabetes.
Finalmente, la obesidad abdominal se relacionó con una menor satisfacción con la vida, reflejando cómo el exceso de grasa central impacta en la salud mental y el bienestar subjetivo.

La dieta mediterránea puede mejorar la resistencia a la insulina, modular la microbiota intestinal y favorecer el control del peso corporal
Conclusiones
- Cada punto adicional en el puntaje de adherencia a la dieta mediterránea (MDI) se asoció con un 10% menor riesgo de desarrollar prediabetes.
- Una mayor adhesión al patrón dietético mediterráneo se relacionó con mejor perfil metabólico, incluyendo menor resistencia a la insulina, inflamación y adiposidad.
- La obesidad abdominal se vinculó con una menor satisfacción con la vida, lo que sugiere un impacto no solo metabólico sino también psicosocial de la adiposidad central.
- Las intervenciones nutricionales basadas en el modelo mediterráneo representan una estrategia accesible, no farmacológica y preventiva frente al aumento global de obesidad y síndrome metabólico.

Es clave implementar estrategias tempranas de prevención y promoción del estilo de vida saludable, centradas en la alimentación mediterránea
Prediabetes y dieta mediterránea
Fuente
Zalewska M, Zujko ME, Jamiołkowsk J, et al. Beneficial fffect of the mediterranean diet on the reduction of prediabetes. Results of the Bialystok PLUS Study. Nutrients 2025; 17(12).








