Revisión sobre el manejo integral de la diabetes tipo 1 presintomática en adolescentes, con foco en la detección temprana, las intervenciones nutricionales, la preservación de las células beta y el acompañamiento psicosocial
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La diabetes tipo 1 (DM1) es una enfermedad autoinmune progresiva que a menudo se identifica en los niños o adolescentes, con etapas presintomáticas detectables a través de marcadores prediabéticos como autoanticuerpos y disfunción subclínica de células beta.
La identificación de la etapa presintomática en la DM1 es crucial para prevenir complicaciones, como la cetoacidosis diabética, y para permitir intervenciones oportunas que pueden alterar la progresión de la enfermedad.
En esta revisión, los autores analizan el manejo integral de la DM1 presintomática en adolescentes, haciendo hincapié en la detección temprana, las intervenciones nutricionales, las estrategias de preservación de células beta y el apoyo psicosocial.
La detección de autoanticuerpos asociados a la DM1 ofrece una visión predictiva del riesgo de enfermedad, particularmente cuando se combina con recursos educativos y familiares que promueven ajustes en el estilo de vida.

El diagnóstico de diabetes afecta la calidad de vida de los adolescentes, la dinámica familiar y la salud mental
Aunque las intervenciones nutricionales por sí solas no pueden prevenir la DM1, ciertos cambios en el estilo de vida, como el control de peso y las opciones nutricionales específicas, han demostrado el potencial de preservar la sensibilidad a la insulina, reducir la inflamación y mitigar la tensión metabólica.
Las estrategias farmacológicas, incluidos los medicamentos inmunomoduladores como el teplizumab, junto con las terapias regenerativas emergentes y basadas en células, ofrecen el potencial de retrasar el inicio de la enfermedad al proteger la función de las células beta.
Además, los impactos sociales y psicológicos de un diagnóstico de riesgo de DM1 también son significativos, afectando la calidad de vida de los adolescentes, la dinámica familiar y la salud mental.

Etapas progresivas de la disfunción de las células beta en la diabetes tipo 1
Detección temprana de autoanticuerpos en adolescentes
La detección temprana de autoanticuerpos permite identificar a adolescentes en riesgo de DM1 presintomática antes de la aparición de síntomas clínicos, posibilitando intervenciones para retrasar el inicio de la enfermedad y reducir el riesgo de cetoacidosis diabética (CAD). Esta sección describe la importancia de la detección, las metodologías actuales, los avances en herramientas de detección y las consideraciones éticas.
- Prevalencia e importancia de la detección
La prevalencia de factores de riesgo de DM1 presintomática ha aumentado en adolescentes, atribuida a la interacción de predisposición genética, desregulación inmunológica y desencadenantes ambientales (como infecciones virales o dieta).
- Utilidad de la detección de autoanticuerpos
Los autoanticuerpos clave (GAD65, IAA, IA-2, ZnT8) son biomarcadores de autoinmunidad de células beta. La presencia de múltiples autoanticuerpos se asocia con progresión casi inevitable a DM1 presintomática, especialmente en adolescentes con antecedentes familiares. La detección permite estadificar el riesgo y planificar intervenciones tempranas para preservar la función de las células beta.
- Estrategias y recomendaciones de detección
Organizaciones como JDRF y ADA recomiendan el cribado de adolescentes con parientes de primer grado con DM1 y de jóvenes con marcadores genéticos específicos (HLA-DR3, HLA-DR4). Una detección inicial positiva se sigue de monitoreo regular para evaluar progresión y permitir intervenciones oportunas.
- Programas comunitarios
Programas como TrialNet Pathway to Prevention y TEDDY han facilitado la detección amplia y el seguimiento longitudinal de adolescentes en riesgo, identificando puntos de intervención para retrasar la progresión y reducir complicaciones al momento del diagnóstico.

Las recomendaciones de estilo de vida deben ser manejables y promover salud general a fin de reducir el estrés metabólico en células beta y preservar la calidad de vida
- Avances en herramientas de detección
Además de los autoanticuerpos, los perfiles metabolómicos y los biomarcadores genómicos han mostrado potencial para mejorar la predicción del riesgo. Cambios en metabolitos lipídicos, aminoácidos y ácidos grasos de cadena corta, así como variantes genéticas relacionadas con regulación inmune y función de células beta, podrían guiar intervenciones personalizadas.
- Consideraciones éticas
La disponibilidad de terapias aprobadas, como teplizumab, plantea nuevas consideraciones éticas. La detección permite opciones de intervención temprana, pero también puede generar ansiedad y estrés en adolescentes y familias. Se requiere apoyo y asesoramiento adecuados.
Papel de la nutrición y la actividad física en adolescentes con DM1 presintomática
Las intervenciones nutricionales y de estilo de vida pueden mejorar la resiliencia metabólica, reducir complicaciones y favorecer la calidad de vida de adolescentes con DM1 presintomática, aunque no previenen el inicio de la enfermedad.
Una dieta equilibrada y rica en nutrientes estabiliza la glucosa, promueve la sensibilidad a la insulina y reduce la inflamación, protegiendo las células beta del estrés metabólico, mientras que dietas altas en azúcares y grasas saturadas aumentan la resistencia a la insulina y promueven inflamación, exacerbando el estrés de las células beta.
La actividad física, tanto aeróbica como de resistencia, beneficia la respuesta a la insulina, la salud cardiovascular y reduce la inflamación. Incluso ejercicio moderado, como caminar diariamente, favorece la salud metabólica y mental, disminuyendo la ansiedad y mejorando el estado de ánimo de los adolescentes en riesgo.
Se recomienda combinar ejercicios aeróbicos (correr, nadar, bicicleta) con entrenamiento de resistencia para aumentar masa muscular y absorción de glucosa. Se sugiere al menos 60 minutos diarios de actividad moderada a vigorosa, integrando actividades agradables y adecuadas a la edad para fomentar adherencia sostenida.

El ejercicio mejora la absorción de glucosa, reduce la necesidad de insulina y alivia presión metabólica sobre células beta
Intervenciones emergentes en adolescentes con DM1 presintomática
- Intervenciones farmacológicas
Los medicamentos inmunomoduladores buscan preservar la función de las células beta en adolescentes con alto riesgo de DM1 presintomática. El teplizumab, un anticuerpo monoclonal dirigido a células T, es el más prometedor, ya que retrasa la aparición de DM1 aproximadamente 2 años en individuos de alto riesgo y fue el primer fármaco aprobado como modificador de la enfermedad.
Otros agentes, como los agonistas del receptor GLP-1, tradicionalmente usados en DM2 y obesidad, se investigan por su capacidad de mejorar la secreción de insulina, reducir inflamación y favorecer la supervivencia de células beta.
La tirzepatida, agonista dual GLP-1/GIP, ha demostrado reducir la progresión de prediabetes y mejorar parámetros metabólicos, aunque aún no se ha estudiado extensamente en DM1.
- Intervenciones no farmacológicas
El manejo del estrés y la calidad del sueño es clave para la salud metabólica. Estrategias como atención plena, terapia cognitivo-conductual y ejercicios de relajación ayudan a controlar el estrés y establecer rutinas de sueño, favoreciendo la resiliencia metabólica.
- Enfoques experimentales y novedosos
Las terapias celulares buscan reemplazar o proteger las células beta. El trasplante de islotes derivados de células madre pluripotentes ha mostrado resultados prometedores en adultos, incluyendo mejor control glucémico y menor dependencia de insulina.
Los implantes de células beta encapsuladas y la terapia génica (incluyendo edición genética tipo CRISPR) son estrategias emergentes para preservar o restaurar la función de células beta, aunque los datos en adolescentes son limitados.
- Microbioma intestinal y preservación de células beta
El microbioma intestinal influye en la función inmune y la inflamación, afectando potencialmente la supervivencia de células beta. Intervenciones probióticas y prebióticas se investigan para modular la microbiota, reducir la actividad autoinmune y disminuir el riesgo de DM1 en adolescentes con alto riesgo.

La combinación de intervenciones farmacológicas, modificaciones del estilo de vida y terapias experimentales apunta a retrasar el deterioro de las células beta y reducir los ataques autoinmunes en adolescentes con DM1 presintomática
Impactos sociales y emocionales
- El diagnóstico puede generar ansiedad, miedo y confusión en adolescentes, quienes se preocupan por el desarrollo de una enfermedad crónica y sus repercusiones futuras. La carga emocional también afecta a las familias, que pueden experimentar culpa, preocupación e impotencia, aumentando la vigilancia sobre dieta, actividad y estilo de vida, lo que puede generar tensión y estrés parental.
- El uso del MCG o autocontrol puede afectar la calidad de vida de los adolescentes, provocando estrés, frustración y sensación de diferencia o aislamiento. La hipervigilancia sobre la glucosa puede reducir la satisfacción general y limitar experiencias normales de desarrollo, aumentando la carga emocional.
Conclusiones
La DM1 presintomática en adolescentes y jóvenes en riesgo presenta desafíos multidimensionales, pero también oportunidades de intervención temprana.
Esta revisión integra detección de autoanticuerpos, nutrición, ejercicio, preservación de células beta, terapias farmacológicas emergentes y apoyo psicosocial, ofreciendo un marco integral que puede retrasar la aparición de la DM1 clínica y mejorar la calidad de vida.
Se subraya la necesidad de investigación longitudinal a gran escala para perfeccionar la estratificación de riesgos y evaluar los efectos a largo plazo de estas intervenciones.
La integración de la atención en salud mental y el enfoque familiar es crucial para abordar la carga emocional asociada con el riesgo de DM1 presintomática.
Además, es esencial mejorar el acceso a detección, asesoramiento nutricional y recursos de salud mental, reduciendo las disparidades en salud y apoyando a las poblaciones vulnerables.
En conjunto, se enfatiza un enfoque holístico e interdisciplinario, promoviendo la prevención y optimizando los resultados en adolescentes y sus familias.

La diabetes tipo 1 presintomática en adolescentes presenta desafíos multidimensionales, pero también oportunidades de intervención temprana
Diabetes tipo 1 presintomática en adolescentes
Fuente
Sundheim B, Hirani K, Blaschke M, et al. Pre-type 1 diabetes in adolescents and teens: screening, nutritional interventions, beta-cell preservation, and psychosocial impacts. J Clin Med. 2025;14(2).








