Avances recientes sugieren que la terapia láser puede convertirse en una herramienta útil en el manejo de las enfermedades de las uñas, como psoriasis, verrugas periungueales y distrofias ungueales
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La terapia con láser se ha convertido en un enfoque innovador para tratar diversas enfermedades de las uñas. Comprender la efectividad de esta terapia, sus posibles efectos adversos y los resultados clínicos puede ayudar a los dermatólogos a abordar estos trastornos con mayor precisión y eficacia.
La uña es una estructura de queratina que cubre las falanges distales de los dedos de las manos y los pies, brindando protección y soporte a estas áreas. La parte visible corresponde a la placa ungueal o cuerpo de la uña, debajo de la cual se encuentra el lecho ungueal.
La matriz ungueal produce nuevas células y empuja las más antiguas hacia adelante, contribuyendo al crecimiento de la uña. La cutícula protege la uña emergente desde la matriz, mientras que los pliegues ungueales ayudan a mantenerla en su posición. Los cambios en la apariencia, textura o crecimiento de las uñas pueden indicar la presencia de enfermedades o afecciones subyacentes.

Los cambios en la apariencia, textura o crecimiento de las uñas pueden indicar la presencia de enfermedades o afecciones subyacentes
Láser en trastornos de las uñas
El uso del láser en dermatología se ha expandido considerablemente en los últimos años, abarcando un amplio espectro de enfermedades de las uñas y proporcionando nuevas opciones terapéuticas para diversas condiciones ungueales.
Actualmente, el láser se reconoce como una modalidad valiosa debido a su capacidad para dirigirse con precisión a tejidos específicos y a su carácter mínimamente invasivo. Estas características ofrecen ventajas frente a métodos convencionales, como menor dolor, tiempos de recuperación más rápidos y menores tasas de recurrencia, manteniendo además un perfil de seguridad favorable.
Diversos trastornos ungueales pueden abordarse mediante terapias con láser, entre ellos la onicomicosis, la psoriasis ungueal, las verrugas periungueales, las uñas encarnadas, la melanoniquia, los granulomas piógenos, las onicodistrofias y algunos tumores ungueales.
El desarrollo de tecnologías específicas, como los láseres de colorante pulsado (PDL), el granate de itrio-aluminio dopado con neodimio (Nd:YAG), el granate de itrio-aluminio dopado con erbio (Er:YAG) y los láseres de CO₂, entre otros, ha ampliado aún más las posibilidades terapéuticas.
En este contexto, los autores realizaron una revisión exhaustiva de la literatura con el objetivo de analizar el uso de diferentes terapias con láser en trastornos ungueales, sus mecanismos de acción y los resultados clínicos reportados.
Resultados
Onicomicosis
La onicomicosis es una de las enfermedades ungueales más frecuentes y representa aproximadamente el 40-50% de todas las patologías de las uñas. Es causada principalmente por dermatofitos como Trichophyton rubrum y T. mentagrophytes, aunque también pueden intervenir mohos no dermatofíticos y levaduras como Candida albicans yCandida parapsilosis.
Las opciones terapéuticas incluyen antifúngicos tópicos y sistémicos, pero su manejo presenta limitaciones importantes, como baja penetración a través de la placa ungueal, tratamientos prolongados, toxicidad potencial de los antifúngicos orales y altas tasas de recaída.

Tratamiento con láser en la onicomicosis. Nd: Láser Yag con energía 35J/cm2, 35 ms, 4 mm, 1-2 HZ y tres pasadas. A) antes del tratamiento; B) después de seis sesiones del tratamiento
La terapia con láser ha surgido como una alternativa o complemento terapéutico. Su acción combina efectos fototermolíticos y fotomecánicos que pueden desnaturalizar componentes celulares de los hongos. Los láseres Nd:YAG, por ejemplo, ejercerían un efecto fungicida mediante la elevación de la temperatura por encima de 55 °C, mientras que los láseres fraccionados de CO₂ también pueden destruir el tejido infectado y favorecer la penetración de antifúngicos tópicos.
Los estudios clínicos muestran resultados heterogéneos. Algunos trabajos reportan tasas altas de eliminación fúngica y mejoría clínica con láser Nd:YAG, mientras que otros describen tasas de curación más bajas en comparación con antifúngicos sistémicos. Sin embargo, varias investigaciones señalan que las terapias combinadas, especialmente láser asociado a antifúngicos tópicos u orales, pueden mejorar la respuesta clínica y acelerar la curación. También se han evaluado otras modalidades, como láser Er:YAG o láseres de diodo, con resultados prometedores. En conjunto, los autores destacan la necesidad de individualizar el tratamiento considerando factores clínicos, costos y objetivos terapéuticos.
Psoriasis ungueal
La psoriasis ungueal es una manifestación frecuente de la psoriasis que puede afectar la matriz o el lecho ungueal, produciendo alteraciones como pitting, engrosamiento, decoloración, onicolisis, hiperqueratosis subungueal y hemorragias en astilla. Esta condición puede generar dolor, limitación funcional y deterioro significativo de la calidad de vida.
Las opciones terapéuticas incluyen tratamientos tópicos, terapias sistémicas, inyecciones intralesionales, fototerapia y láser. Sin embargo, el manejo suele ser complejo debido al crecimiento lento de las uñas y a la limitada penetración de los fármacos.

Tratamiento con láser en la psoriasis de las uñas. LPNd: Láser Yag con energía 35 J/cm2, 35 ms, 4 mm y seis pasadas. A) antes del tratamiento; B) después de ocho sesiones del tratamiento
Diversos estudios han evaluado el uso del láser de colorante pulsado (PDL), que actúa sobre los cambios vasculares característicos de la psoriasis mediante fototermólisis selectiva, reduciendo la inflamación y la actividad inmunológica local. Estos tratamientos han demostrado reducciones significativas en las puntuaciones del índice NAPSI. El láser Nd:YAG (1064 nm) también ha mostrado resultados favorables, probablemente por su penetración profunda y su acción sobre los vasos sanguíneos.
Además, la combinación de láser con tratamientos tópicos, como metotrexato o la asociación de calcipotriol y betametasona, ha demostrado mejorar la eficacia terapéutica. En particular, el láser fraccional de CO₂ puede facilitar la penetración de medicamentos a través de microcanales en la placa ungueal, lo que optimiza los resultados. No obstante, los autores señalan que aún se requieren ensayos clínicos más amplios para establecer protocolos terapéuticos estandarizados.

La combinación de láser con tratamientos tópicos, como metotrexato o la asociación de calcipotriol y betametasona, ha demostrado mejorar la eficacia terapéutica en casos de psoriasis ungueal
Verrugas periungueales
Las verrugas periungueales o subungueales son producidas por el virus del papiloma humano y suelen ser dolorosas y difíciles de tratar debido a su localización y tendencia a la recurrencia. Clínicamente se presentan como lesiones hiperqueratósicas o verrugosas alrededor o debajo de la uña.
Entre las opciones terapéuticas se incluyen tratamientos tópicos, crioterapia, electrocirugía y láser.
En el caso de la terapia láser, su mecanismo principal consiste en destruir los vasos sanguíneos que nutren la lesión, lo que provoca necrosis del tejido infectado con mínimo daño en los tejidos circundantes.
Diversos estudios han demostrado resultados prometedores con láseres Nd:YAG y CO₂, tanto en monoterapia como en combinación con otros tratamientos. Por ejemplo, la aplicación de bleomicina tras láser fraccional de CO₂ ha mostrado tasas de aclaramiento completas superiores al 60 %. Otros enfoques combinados, como láser Nd:YAG con hidróxido de potasio o terapia fotodinámica asistida por láser, también han mejorado las tasas de respuesta y reducido las recurrencias. No obstante, los procedimientos con láser pueden generar aerosoles que contienen partículas virales, por lo que se recomienda utilizar sistemas de evacuación de humo y medidas de protección adecuadas para el personal sanitario.

En el caso de las verrugas, la terapia láser destruye los vasos sanguíneos que nutren la lesión, lo que provoca necrosis del tejido infectado con mínimo daño en los tejidos circundantes
Uña encarnada
La uña encarnada, también denominada onicocriptosis, ocurre cuando el borde lateral de la uña penetra en el pliegue ungueal, generando dolor, inflamación e infecciones secundarias. Los tratamientos convencionales incluyen avulsión ungueal, resección parcial, crioterapia y cauterización química, aunque estos métodos pueden asociarse con dolor postoperatorio y recurrencias.
Las técnicas asistidas por láser han surgido como alternativas menos invasivas. En particular, el láser de CO₂ permite vaporizar el tejido y realizar cortes precisos con mínima hemorragia, mientras que el láser Nd:YAG puede penetrar en profundidad y coagular el tejido inflamatorio. Diversos estudios sugieren que las intervenciones quirúrgicas asistidas por láser se asocian con menor dolor postoperatorio, cicatrización más rápida y menores tasas de recurrencia en comparación con los métodos tradicionales.
Onicodistrofia
La onicodistrofia se caracteriza por alteraciones estructurales de la uña, que pueden afectar su forma, superficie o color. Puede estar asociada a diversas condiciones, como psoriasis, onicomicosis, liquen plano, alopecia areata o trastornos endocrinos.
El tratamiento tradicional incluye la eliminación de factores predisponentes y terapias farmacológicas, como corticosteroides intralesionales. Sin embargo, en casos refractarios, las terapias con láser han mostrado resultados alentadores.
Estudios recientes han reportado mejoría clínica significativa con láser Nd:YAG de picosegundos, así como con PDL y láser Nd:YAG de pulso largo.
Los posibles mecanismos incluyen mejora de la circulación local, reducción del estrés oxidativo, modulación de la respuesta inflamatoria y estimulación de la síntesis de colágeno. Asimismo, el láser fraccional de CO₂ puede facilitar la penetración de fármacos tópicos y promover la remodelación tisular, lo que representa una opción terapéutica prometedora, especialmente en pacientes jóvenes o en casos resistentes a tratamientos convencionales.

En la onicodistrofia, los posibles mecanismos del láser incluyen mejora de la circulación local, reducción del estrés oxidativo, modulación de la respuesta inflamatoria y estimulación de la síntesis de colágeno
Melanoniquia
La melanoniquia se caracteriza por bandas pigmentadas longitudinales en la placa ungueal y puede deberse a activación melanocítica o hiperplasia de melanocitos en la matriz ungueal. Los láseres de picosegundos han demostrado ser eficaces en el tratamiento de algunas formas benignas de melanoniquia, ya que fragmentan la melanina mediante efectos fotoacústicos con mínimo daño térmico. El láser de 1064 nm permite una penetración profunda en la placa ungueal, favoreciendo la eliminación del pigmento con escaso daño en los tejidos circundantes.

En la melanoniquia, el láser de 1064 nm permite una penetración profunda en la placa ungueal, favoreciendo la eliminación del pigmento con escaso daño en los tejidos circundantes
Granuloma piógeno
El granuloma piógeno es un tumor vascular benigno que suele aparecer tras traumatismos menores y es frecuente en niños, adolescentes y mujeres embarazadas. Los tratamientos convencionales incluyen curetaje, cirugía o electrocoagulación, pero pueden asociarse con sangrado o cicatrices.
La terapia con láser representa una alternativa menos invasiva. El láser PDL actúa sobre vasos sanguíneos superficiales, mientras que el Nd:YAG penetra más profundamente y puede tratar lesiones extensas o localizadas en áreas complejas como el aparato ungueal. Diversos estudios han demostrado resolución completa de las lesiones con pocas sesiones y buen perfil de seguridad.
Tumores ungueales
Los tumores ungueales incluyen diversas entidades benignas y malignas que afectan la matriz, el lecho o las estructuras periungueales, como el onicopapiloma, los tumores glómicos, la exostosis subungueal o el melanoma. El diagnóstico se basa en la evaluación clínica, dermatoscopia, estudios de imagen y, en muchos casos, biopsia.
La resección quirúrgica es el tratamiento habitual para muchos tumores benignos; sin embargo, se han descrito casos exitosos de tratamiento con láser, especialmente con PDL, que actúa sobre la microvasculatura tumoral. En tumores glómicos, por ejemplo, la destrucción selectiva de los vasos ectásicos puede inducir la regresión de la lesión. No obstante, los autores señalan que existen pocos estudios sobre el uso de láser en tumores ungueales, lo que resalta la necesidad de investigaciones adicionales en este campo.
Conclusiones
Los estudios sobre onicomicosis han mostrado resultados heterogéneos, aunque algunos reportan mejoras significativas en la apariencia de las uñas y en las tasas de curación micológica.
En la psoriasis ungueal, la terapia con láser ha demostrado ser eficaz al actuar sobre los cambios vasculares y mejorar la administración de medicamentos, especialmente cuando se combina con tratamientos tópicos.
Asimismo, el láser ha mostrado utilidad en el manejo de verrugas periungueales, uñas encarnadas, onicodistrofia y trastornos pigmentarios como la melanoniquia. En el caso de tumores ungueales, como el onicopapiloma y los tumores glómicos, la terapia con láser puede representar una alternativa a la resección quirúrgica, proporcionando alivio del dolor y mejoría estética de la uña.
No obstante, a pesar de estos resultados prometedores, los autores señalan que se requieren más estudios para optimizar los protocolos terapéuticos y confirmar la eficacia a largo plazo del láser en el tratamiento de diversas enfermedades de las uñas.

A pesar de estos resultados prometedores, se requieren más estudios para optimizar los protocolos terapéuticos y confirmar la eficacia a largo plazo del láser en el tratamiento de diversas enfermedades de las uñas
Láser enfermedades de las uñas
Fuente
Chandrashekar BS, Madura C, Shenoy C, et al. Laser treatment in nail disorders: a comprehensive review. Indian Dermatol Online J. 2024 Dec 26;16(1):59–71.








