Revisión que integra mecanismos de acción, eficacia clínica y perfil de seguridad de las principales terapias con láser en rosácea, destacando su rol en el tratamiento dirigido de las manifestaciones vasculares y su incorporación en estrategias de manejo individualizadas
Lugones Editorial©
Las terapias basadas en láser se utilizan ampliamente en dermatología debido a sus efectos antiinflamatorios, antimicrobianos y moduladores de tejidos, lo que ha impulsado su creciente aplicación en dermatosis inflamatorias como la rosácea.
El tratamiento de la rosácea se individualiza según el tipo y la gravedad de las lesiones, combinando terapias tópicas y sistémicas como primera línea, con la incorporación de tecnologías láser como una estrategia eficaz en casos seleccionados.
En este contexto, se revisa la evidencia disponible sobre el uso de láser de colorante pulsado (PDL), láser de titanio fosfato de potasio (KTP), luz pulsada intensa (IPL), láser Nd:YAG, así como láseres ablativos como CO₂ y Er:YAG en el manejo de la rosácea.
La evidencia actual confirma que el PDL continúa siendo el estándar de referencia, con alta eficacia clínica, mientras que KTP e IPL ofrecen resultados comparables con un perfil de seguridad favorable. El láser Nd:YAG permite abordar lesiones más profundas, y los láseres ablativos, como CO₂ y Er:YAG, se reservan para formas avanzadas como la rinofima.

Las terapias con láser se consolidan como herramientas relevantes dentro del abordaje integral de la rosácea, con un rol creciente en el manejo moderno de esta enfermedad.
Introducción
La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica caracterizada por eritema facial, telangiectasias, pápulas y pústulas, asociada además a un impacto significativo en la calidad de vida, incluyendo ansiedad social y disminución de la autoestima.
Su patogénesis es compleja y multifactorial, involucrando alteraciones inmunológicas, vasculares y cutáneas. Entre los principales mecanismos implicados se incluyen:
- Desregulación de la inmunidad innata con activación del eje TLR-2–kalicreína 5–LL-37.
- Participación de Demodex folliculorum como desencadenante inmunológico.
- Alteraciones en la señalización neurovascular mediadas por canales TRP.
- Disfunción de la barrera cutánea.
- Factores genéticos (30–40% con antecedentes familiares).
- Desencadenantes ambientales, como calor, alcohol y capsaicina.
- Sobreexpresión de VEGF, que promueve angiogénesis y aumento de la permeabilidad vascular.
La activación de estas vías conduce a inflamación persistente, vasodilatación y remodelación vascular, lo que explica la presencia de eritema fijo y telangiectasias, y constituye la base fisiopatológica para el uso de terapias dirigidas a la vasculatura.
En este contexto, las terapias con láser permiten actuar sobre múltiples componentes patogénicos de la enfermedad, al reducir la vasculatura anómala, modular la respuesta inflamatoria, favorecer la remodelación dérmica e influir potencialmente en la carga microbiana. De este modo, no solo contribuyen al control clínico de la rosácea, sino que también intervienen sobre mecanismos subyacentes de la enfermedad.
Láseres en el tratamiento de la rosácea
Láser de colorante pulsado
El láser de colorante pulsado (pulsed dye laser, PDL) es el estándar de referencia para el tratamiento de las manifestaciones vasculares de la rosácea. Actúa por fototermólisis selectiva sobre la oxihemoglobina, generando coagulación y cierre de vasos superficiales sin dañar el tejido circundante.
Los estudios clínicos muestran alta eficacia en la reducción de eritema y telangiectasias, con mejoría significativa tras pocas sesiones y un impacto positivo en la calidad de vida. La respuesta puede optimizarse con esquemas que inducen púrpura, especialmente en telangiectasias gruesas.
El perfil de seguridad es favorable; los efectos adversos más frecuentes son transitorios (eritema, edema), aunque puede presentarse púrpura durante 1–2 semanas y, ocasionalmente, alteraciones pigmentarias. Su uso es más limitado en fototipos altos por mayor riesgo de dischromías.
En conjunto, el PDL se considera una modalidad segura y altamente efectiva, particularmente en rosácea eritematotelangiectásica.

El PDL se considera una modalidad segura y altamente efectiva, particularmente en rosácea eritematotelangiectásica
Láser KTP
El láser KTP (532 nm) actúa sobre hemoglobina y melanina, siendo útil en lesiones vasculares superficiales. Las mejoras tecnológicas han permitido mayor penetración y mejor control térmico, ampliando sus indicaciones.
Presenta una eficacia comparable al PDL en la reducción de eritema y telangiectasias, con ventajas como menor dolor, recuperación más rápida y ausencia de púrpura prolongada, lo que se traduce en mayor satisfacción del paciente.
Sin embargo, su menor longitud de onda implica mayor absorción por melanina, lo que limita su uso en fototipos altos. Los resultados variables entre estudios indican que su rol aún requiere mayor definición.
Puede considerarse una alternativa eficaz y bien tolerada, especialmente cuando se prioriza recuperación rápida.
Luz pulsada intensa
La luz pulsada intensa (intense pulsed light, IPL) es una fuente de luz policromática (500–1200 nm) que permite tratar lesiones vasculares y pigmentarias mediante fototermólisis selectiva. Su principal ventaja es la versatilidad en el ajuste de parámetros, lo que permite adaptar el tratamiento a distintos objetivos clínicos.
Ha demostrado eficacia y seguridad en rosácea, con mejoría sostenida del eritema y telangiectasias en la mayoría de los pacientes. Además, permite tratar áreas extensas en menor tiempo.
Los efectos adversos son generalmente leves y transitorios, aunque dependen en gran medida de la experiencia del operador y la correcta selección de parámetros. La variabilidad entre dispositivos puede influir en los resultados.
En comparación con PDL, logra resultados similares, aunque algunos pacientes refieren mayor incomodidad durante el procedimiento.

La luz pulsada intensa ha demostrado eficacia y seguridad en rosácea, con mejoría sostenida del eritema y telangiectasias en la mayoría de los pacientes. Además, permite tratar áreas extensas en menor tiempo
Láser Nd:YAG
El láser Nd:YAG (1064 nm) permite una penetración más profunda, siendo útil para vasos de mayor calibre y localización profunda.
Ha demostrado eficacia tanto en rosácea eritematotelangiectásica como papulopustulosa, con mejores resultados en formas vasculares. En casos inflamatorios, suele emplearse en combinación con terapias sistémicas.
Los resultados comparativos con PDL son variables y dependen en gran medida de los parámetros utilizados. La combinación PDL/Nd:YAG puede mejorar la eficacia y reducir efectos adversos.
Su perfil de seguridad requiere precaución, ya que puede asociarse a efectos adversos más profundos si no se ajustan correctamente los parámetros. No es de primera línea para eritema difuso, pero sí una opción útil para vasos profundos o como terapia complementaria.
Láser de CO₂
El láser de CO₂ es un láser ablativo que actúa mediante vaporización tisular y coagulación, con estimulación de neocolagénesis. Su principal indicación en rosácea es el tratamiento del rinofima.
Permite reducción de volumen, remodelado tisular y hemostasia, con resultados duraderos y alta satisfacción del paciente. Es especialmente eficaz en formas leves a moderadas, y puede combinarse con otras técnicas en casos avanzados.
El riesgo de efectos adversos (cicatrices, alteraciones pigmentarias) existe, aunque es bajo en manos experimentadas. La selección según fototipo es clave para minimizar complicaciones.
Se considera una herramienta establecida y efectiva en el manejo quirúrgico del rinofima.
Láser Er:YAG
El láser Er:YAG es un láser ablativo con alta afinidad por el agua, que permite una ablación más precisa y superficial que el CO₂.
Su uso en rosácea es limitado, pero ha mostrado buenos resultados en rinofima, con excelentes resultados cosméticos y tiempos de recuperación más cortos.
Puede utilizarse solo o en combinación con CO₂, lo que permite combinar precisión y hemostasia, optimizando resultados y reduciendo complicaciones.
En conjunto, representa una alternativa más conservadora dentro de los láseres ablativos, especialmente en pacientes seleccionados.
Consideraciones prácticas de tratamiento
La selección de la terapia con láser en rosácea debe basarse en el tipo de lesión y sus características clínicas. El PDL se mantiene como primera elección para el eritema difuso y las telangiectasias superficiales, mientras que la IPL constituye una alternativa útil, especialmente en el tratamiento de áreas extensas o en pacientes con compromiso vascular y pigmentario combinado.
En telangiectasias más gruesas, los protocolos de PDL que inducen púrpura pueden lograr una mayor eficacia. El láser Nd:YAG se reserva para vasos más profundos y de mayor calibre, aunque no se recomienda como primera línea para el eritema difuso.
En el rinofima, los láseres ablativos como CO₂ y Er:YAG son el tratamiento de elección, permitiendo una remodelación tisular precisa y reducción de volumen. En formas papulopustulosas, puede ser necesaria la combinación con terapias farmacológicas.

La elección terapéutica debe individualizarse según subtipo de rosácea, fototipo cutáneo, características vasculares, expectativas del paciente y tolerancia al tiempo de recuperación
Terapia combinada
El enfoque multimodal ha cobrado relevancia en el manejo de la rosácea, integrando terapias con láser y tratamientos tópicos o sistémicos. Esta estrategia resulta particularmente útil en formas moderadas a graves o con múltiples manifestaciones clínicas.
La combinación de modalidades permite actuar sobre distintos mecanismos fisiopatológicos, superando las limitaciones de terapias con mecanismos de acción similares. Se han reportado mejorías clínicas significativas en casos refractarios mediante esquemas combinados que incluyen láser, dispositivos de energía y tratamiento sistémico.
Si bien los resultados son prometedores, se requieren más estudios para definir protocolos óptimos y desarrollar sistemas estandarizados de evaluación clínica y resultados reportados por los pacientes.
Ensayos clínicos en curso
La investigación actual se centra en optimizar las estrategias terapéuticas mediante combinaciones de tecnologías. Un ensayo clínico en curso evalúa la eficacia de la combinación de láser KTP con radiofrecuencia por microagujas frente a la monoterapia con KTP en pacientes con rosácea eritematotelangiectásica y papulopustulosa. Estos estudios buscan mejorar la eficacia clínica y definir esquemas terapéuticos más precisos.
Conclusiones
Las terapias basadas en láser constituyen una herramienta eficaz en el manejo de la rosácea, especialmente en pacientes con eritema persistente y telangiectasias. Tecnologías como PDL, KTP e IPL han demostrado eficacia clínica con perfiles de seguridad favorables, mientras que los láseres ablativos como CO₂ y Er:YAG son fundamentales en el tratamiento del rinofima.
En conjunto, estas terapias no solo mejoran las manifestaciones cutáneas, sino también la calidad de vida de los pacientes, consolidándose como parte integral del abordaje moderno de la rosácea.

Las terapias basadas en láser constituyen una herramienta eficaz en el manejo de la rosácea, especialmente en pacientes con eritema persistente y telangiectasias
Uso de terapias con láser en rosácea
Fuente
Szwach J, Szwajkowski M, Makówka J, et al. Laser-based therapies in rosacea: a comprehensive review of mechanisms, clinical efficacy, and future directions. J Clin Med 2026;15(5).








