Estudio que demuestra que la dermatoscopia permite identificar de forma precoz alteraciones de las uñas inducidas por quimioterapia, facilitando intervenciones oportunas y mejorando la calidad de vida de los pacientes
Lugones Editorial©
La quimioterapia se asocia a múltiples toxicidades dermatológicas, entre ellas alteraciones de las uñas que pueden impactar de manera significativa en la calidad de vida.
En este estudio, se describen los principales efectos adversos según el tipo de fármaco y su relación temporal con el ciclo de tratamiento, junto con los patrones dermatoscópicos y la distribución de las lesiones (uñas de manos, pies o ambas).
La detección precoz de estas toxicidades se plantea como un elemento clave para implementar intervenciones oportunas que reduzcan su gravedad y duración.

La quimioterapia puede causar múltiples alteraciones dermatológicas, incluidos cambios en las uñas que afectan significativamente la calidad de vida de los pacientes
Introducción
El aumento de la prevalencia de cáncer ha llevado a un uso creciente de quimioterapia y otras terapias antineoplásicas, con la consiguiente aparición de un amplio espectro de toxicidades dermatológicas que requieren reconocimiento y manejo adecuados para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Los agentes citotóxicos actúan inhibiendo la división celular. Si bien este efecto es fundamental para el control tumoral, también impacta sobre células sanas con alta tasa proliferativa, como las de la piel y sus anexos, lo que explica la frecuencia de manifestaciones cutáneas y ungueales.
Dentro de estas, las alteraciones de la uña incluyen paroniquia, onicólisis, pérdida ungueal, estriaciones, cambios de coloración e infecciones. Sin embargo, estas clasificaciones no abarcan la totalidad de los hallazgos observados en pacientes bajo tratamiento oncológico, muchos de los cuales pueden afectar de forma relevante la calidad de vida.
La evidencia disponible se basa principalmente en reportes o series de casos, con menor presencia de estudios sistemáticos, y a menudo centrados en grupos específicos de fármacos. En este contexto, la identificación temprana de las alteraciones de la uña cobra especial importancia.
La dermatoscopia, como técnica simple y no invasiva, permite visualizar estructuras no evidentes a simple vista y aporta valor en la caracterización y detección precoz de estas manifestaciones.

Resumen
Métodos
Se realizó un estudio prospectivo, observacional y descriptivo en pacientes adultos en tratamiento con quimioterapia, evaluados de forma consecutiva entre mayo y julio de 2023 en un centro oncológico.
A todos se les efectuó examen clínico de las uñas de manos y pies, complementado con documentación fotográfica y evaluación mediante dermatoscopia en los casos con alteraciones. Ante sospecha de onicomicosis, se realizaron estudios micológicos con identificación de especies.
Se registraron variables clínicas, oncológicas y terapéuticas, así como el tipo de alteración de la uña, sus patrones dermatoscópicos, localización y momento de aparición en relación con los ciclos de tratamiento. Los datos se analizaron mediante estadística descriptiva.
Resultados
Se incluyeron 140 pacientes (edad media: 63 años), con predominio del sexo femenino.
El cáncer de mama fue el más frecuente, seguido por pulmón, vejiga y colon.
Las alteraciones de la uña se observaron en el 45,7% de los pacientes, con compromiso simultáneo de manos y pies en la mayoría de los casos (72,3%). Fueron más frecuentes en mujeres. Durante el seguimiento (mediana: 65 días), se identificaron 14 tipos de alteraciones.

Ejemplos de cambios en las uñas. 1) Eritroniquia de patrón globular; 2) Eritroniquia, línea de Beau y pigmentación difusa; 3) Eritroniquia de patrón globular; 4) Progresión del eritema globular en un paciente 2 meses después de la quimioterapia: aumento del área púrpura y onicólisis; 5) Lúnula roja; 6) Eritema perilunular; 7)Dilatación capilar en el lecho ungueal; 8) Eritema longitudinal lineal (eritroniquia longitudinal); 9) Eritema difuso proximal del lecho ungueal; 10) Eritema difuso distal del lecho ungueal
La manifestación predominante fue la cromoniquia (62,9%), especialmente eritroniquia, seguida de la onicólisis (25%).
Desde el punto de vista terapéutico, las alteraciones se asociaron principalmente con anticuerpos monoclonales, agentes estabilizadores de tubulina, compuestos de platino y antimetabolitos.
En cuanto a asociaciones específicas, la cromoniquia se vinculó con mayor frecuencia a anticuerpos monoclonales, mientras que la onicólisis se observó principalmente con agentes estabilizadores de tubulina.
La sospecha de onicomicosis fue baja y, cuando se confirmó, correspondió a hongos no dermatofitos.
| Alteración de uñas | Número de pacientes | Porcentaje | Clase de medicamentos asociados |
| Eritroniquia | 46 | 36,4% | Anticuerpos monoclonales (n=17)Agentes estabilizadores de tubulina (n=15)Antimetabolitos (n=13)Complejos de platino (n=12)Antibióticos (n=4) Inhibidores de la topoisomerasa (n=4)Agentes alquilantes (n=2) |
| Otras cromoniquias (leuconquia, melanoniquia, púrpura) | 35 | 23,6% leuconquia9,3% petequias/púrpura7,9% Melanonquías 6,4% Xantonquia | Anticuerpos monoclonales (n=13)Agentes estabilizadores de tubulina (n=12)Complejos de platino (n=9)Antimetabolitos (n=7)Inhibidores de la opoisomerasa (n=4)Corticosteroides (n=2) Antibióticos (n=1) Inmunoterapia (n=1) |
| Onicólisis | 33 | 25% | Agentes estabilizadores de tubulina (n=14)Anticuerpos monoclonales (n=11) Antimetabolitos (n=8)Complejos de platino (n=7)Antibióticos (n=3) Agentes alquilantes (n=2)Inhibidores de la topoisomerasa (n=1)Corticosteroides (n=1) |
Frecuencia de los cambios de uñas más comunes debido a la quimioterapia
Discusión
Las alteraciones de la uña en pacientes en quimioterapia son frecuentes y heterogéneas, con una prevalencia comparable a la reportada en la literatura.
En esta serie, la cromoniquia -especialmente la eritroniquia- fue el hallazgo predominante, en contraste con estudios previos donde la melanoniquia suele ser más frecuente. Esta diferencia podría explicarse por el uso de dermatoscopia, que permite detectar cambios eritematosos precoces no visibles en el examen clínico.
El tipo de alteración se relacionó con el mecanismo de acción del tratamiento: la cromoniquia se asoció principalmente a anticuerpos monoclonales, mientras que la onicólisis se vinculó con agentes estabilizadores de tubulina, en línea con lo descripto para taxanos. En este contexto, el eritema del lecho ungueal podría constituir un signo temprano de onicólisis.
La dermatoscopia permitió además caracterizar patrones evolutivos de las lesiones, con progresión de la eritroniquia hacia tonalidades violáceas y, en algunos casos, desarrollo posterior de onicólisis.
La sospecha de onicomicosis fue baja y, cuando se confirmó, correspondió a hongos no dermatofitos, lo que sugiere un posible rol facilitador de la onicólisis en la colonización secundaria.
Conclusiones
Casi la mitad de los pacientes en quimioterapia presenta alteraciones de la uña, siendo la eritroniquia y la onicólisis las más frecuentes, con compromiso habitual de manos y pies.
La dermatoscopia se posiciona como una herramienta clave para la detección precoz y la mejor caracterización de estas lesiones, lo que permite implementar intervenciones oportunas, prevenir complicaciones -como infecciones secundarias- y optimizar la adherencia al tratamiento oncológico.

La dermatoscopia, como técnica simple y no invasiva, permite visualizar estructuras no evidentes a simple vista y aporta valor en la caracterización y detección precoz de estas manifestaciones
Uñas y cáncer: el valor de la dermatoscopia
Fuente
Laso-Leizcano C, Gavillero A, Navarro-Campoamor L, García-Lozano T, Nagore E. Dermatoscopic findings of adverse nail effects in cancer patients: observational study of 140 patients. Actas Dermosifiliogr 2026;117(3):104540.








