Trabajo de revisión que analiza el impacto de las intervenciones sobre el estilo de vida en la reducción del riesgo cardiovascular y la mejora de los factores de riesgo en personas con prediabetes
Lugones Editorial©
En esta revisión sistemática, los autores examinaron la efectividad de las intervenciones sobre el estilo de vida para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares (ECV), los eventos cardiovasculares y los factores de riesgo asociados en las personas con prediabetes.
Como conclusión, adelantan que las personas con prediabetes tienen un mayor riesgo de ECV, y que las intervenciones sobre el estilo de vida pueden reducir eficazmente el riesgo de cardiovascular y los factores de riesgo en esta población.

La prediabetes se define por alteraciones en la glucosa detectadas mediante HbA1c, glucosa en ayunas o prueba de tolerancia oral a la glucosa
Introducción
Las personas con prediabetes presentan un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV), incluyendo enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca, enfermedad arterial periférica y enfermedad cerebrovascular, en comparación con la población general.
Si bien las personas con prediabetes tienen niveles de azúcar en la sangre más altos de lo normal, estos aún no alcanzan los criterios de diabetes (DM). Sin embargo, la prediabetes aumenta significativamente el riesgo de progresión a DM2, con hasta el 50% desarrollando la enfermedad dentro de los 5 años.
Si la DM2 permanece sin tratar durante un período prolongado, puede provocar complicaciones graves, incluyendo ECV, retinopatía y neuropatía.
Además, los cambios metabólicos asociados con la prediabetes -como la resistencia a la insulina, la hiperinsulinemia, la inflamación y la dislipidemia- crean un entorno metabólico desfavorable que acelera la aterosclerosis y aumenta la presión arterial. Estos factores dañan progresivamente los vasos sanguíneos y dificultan la circulación, contribuyendo al desarrollo de ECV, incluida la enfermedad de la arteria coronaria, el ataque cardíaco y el accidente cerebrovascular.
La prevención de la ECV y de la DM2 en personas con prediabetes requiere un enfoque integral que combine modificaciones del estilo de vida con un adecuado control de los factores de riesgo. Cambios como la adopción de la dieta mediterránea y la práctica regular de actividad física contribuyen a mejorar la sensibilidad a la insulina, reducir el peso corporal, disminuir la presión arterial y los niveles de lípidos y, en última instancia, disminuir el riesgo de progresión a DM2 y desarrollar complicaciones de ECV.

Diversos estudios internacionales demostraron que las intervenciones basadas en dieta y ejercicio reducen significativamente la incidencia de diabetes tipo 2 en personas con prediabetes
Métodos
Esta revisión sistemática y metaanálisis tuvo como objetivo sintetizar la evidencia disponible sobre los efectos de las intervenciones en el estilo de vida en la reducción del riesgo absoluto de ECV, los eventos cardiovasculares y los factores de riesgo asociados en personas con prediabetes.
Para ello, los autores realizaron una búsqueda en las bases de datos MEDLINE, Embase, PsycINFO, CENTRAL y Scopus para identificar ensayos controlados aleatorios (ECA) centrados en intervenciones de estilo de vida en individuos con prediabetes. Se incluyeron estudios con intervenciones de al menos seis meses de duración, publicados entre 1997 y abril de 2024.
En total, el metaanálisis incluyó 42 ensayos controlados aleatorizados que evaluaron intervenciones de estilo de vida en personas con prediabetes.
Resultados
Efectos de las intervenciones en el estilo de vida
- Resultados primarios (riesgo de ECV y eventos de ECV)
El análisis agrupado de seis estudios mostró que las intervenciones sobre el estilo de vida se asociaron con una reducción significativa del riesgo estimado de ECV a 10 años, con una disminución media de 1,91 puntos en comparación con los grupos control (SMD = −1,91; IC 95%: −2,89 a −0,93; p<0,01). Para estimar este riesgo se utilizaron diferentes herramientas, principalmente la puntuación de riesgo de Framingham, aunque también el motor del UK Prospective Diabetes Study (UKPDS) y la calculadora de riesgo de ECV aterosclerótica.
Cuatro de los seis estudios observaron diferencias significativas entre los grupos de intervención y control. En cuanto a los eventos cardiovasculares clínicos, los resultados fueron más heterogéneos: el seguimiento del estudio Da Qing, realizado en China, mostró una reducción significativa de eventos de ECV, mientras que otros dos estudios no encontraron diferencias significativas.
- Resultados secundarios (factores de riesgo de ECV)
Las intervenciones de estilo de vida también se asociaron con una reducción promedio del 25% en el riesgo de progresión a DM2 en comparación con la atención habitual o intervenciones mínimas (RR = 0,75; IC del 95 %: 0,67–0,84; p < 0,001). Además, el metaanálisis mostró efectos favorables sobre diversos resultados clínicos y bioquímicos relacionados con el riesgo cardiovascular.
Factores de riesgo conductuales y psicosociales
En varios estudios, las intervenciones de estilo de vida se asociaron con aumentos significativos en la actividad física en comparación con los grupos control. Asimismo, se observaron reducciones en la ingesta de grasas saturadas y alimentos de alto contenido calórico, junto con mayor consumo de frutas, verduras y fibra. Algunos estudios también informaron disminución del consumo de alcohol, mientras que los que evaluaron el tabaquismo no identificaron diferencias significativas entre los grupos.
En relación con los factores psicosociales, un estudio informó reducciones en depresión y ansiedad en el grupo de intervención, aunque la disminución de los síntomas depresivos no alcanzó significación estadística.

panza Los beneficios de las intervenciones fueron más evidentes en seguimientos a corto y mediano plazo, con reducciones significativas del riesgo cardiovascular estimado y de la incidencia de diabetes tipo 2
Comparación de los efectos según el tiempo de seguimiento
Los beneficios de las intervenciones fueron más evidentes en seguimientos a corto y mediano plazo, con reducciones significativas del riesgo cardiovascular estimado y de la incidencia de DM2. En algunos ensayos, como el Diabetes Prevention Program (DPP) de Estados Unidos y el Finnish Diabetes Prevention Study (DPS), la incidencia de DM se redujo hasta en un 58%.
No obstante, la efectividad de las intervenciones tendió a disminuir en los seguimientos a largo plazo. Este patrón también se observó en variables clínicas como peso corporal, circunferencia de la cintura y presión arterial, así como en marcadores bioquímicos relacionados con el control glucémico y el perfil lipídico.
Comparación entre intervenciones digitales e intervenciones dirigidas por profesionales de la salud
De los 42 estudios incluidos, cinco evaluaron intervenciones digitales. La mayoría de los estudios que analizaron el riesgo cardiovascular utilizaron intervenciones dirigidas por profesionales de la salud, y varios de ellos mostraron reducciones del riesgo de ECV.
En contraste, los resultados de las intervenciones digitales fueron más limitados. Entre los estudios que evaluaron la incidencia de DM2 mediante programas digitales, solo uno mostró una reducción significativa. Los programas clásicos de prevención de diabetes, como el DPP estadounidense y el DPS finlandés, se basaron principalmente en interacciones presenciales o enfoques liderados por profesionales sanitarios, que se asociaron con reducciones más consistentes en la incidencia de diabetes y en los factores de riesgo cardiometabólico.

Las intervenciones sobre el estilo de vida en personas con prediabetes se asocian con: reducción significativa del riesgo futuro de diabetes, mejoras en parámetros metabólicos, descenso de peso corporal y mejor control glucémico
Discusión
En esta revisión sistemática y metaanálisis que incluyó 42 estudios, los autores encontraron que las intervenciones sobre el estilo de vida se asociaron con una reducción significativa del riesgo estimado de ECV a 10 años y con mejoras en múltiples factores de riesgo cardiometabólico en personas con prediabetes.
Los hallazgos son consistentes con revisiones previas que demostraron que las modificaciones del estilo de vida, como el aumento de la actividad física y los cambios dietéticos, mejoran la sensibilidad a la insulina, reducen la hiperglucemia crónica y contribuyen a disminuir el riesgo cardiovascular.
Estas intervenciones actúan sobre múltiples factores de riesgo conductuales y metabólicos, como la ingesta de grasas saturadas, el consumo de alcohol, el control del peso y la actividad física, todos ellos determinantes clave del riesgo cardiometabólico.
El metaanálisis también mostró que las intervenciones de estilo de vida redujeron en un 25 % la progresión a DM2, además de mejorar distintos indicadores cardiometabólicos, incluyendo peso corporal, circunferencia de cintura, control glucémico, presión arterial y perfil lipídico.
Sin embargo, los autores señalan que la efectividad de las intervenciones tiende a disminuir con el tiempo. Los mayores beneficios se observaron durante los seguimientos a corto y mediano plazo, mientras que en los seguimientos prolongados los efectos sobre el riesgo cardiovascular, la incidencia de DM y variables clínicas como peso, circunferencia de cintura o presión arterial tendieron a atenuarse.
Este hallazgo resalta la dificultad de mantener los cambios en el estilo de vida a largo plazo y subraya la necesidad de estrategias de apoyo continuas, como programas de refuerzo o intervenciones conductuales de mantenimiento.
La revisión también mostró que las intervenciones de estilo de vida mejoraron diversos factores de riesgo conductuales, como la reducción del consumo de grasas saturadas y alcohol, el aumento de la actividad física y un mayor consumo de frutas y verduras. Estas estrategias suelen incluir asesoramiento nutricional, planificación de comidas, programas de ejercicio estructurados y apoyo conductual, lo que facilita la adopción y el mantenimiento de hábitos saludables.

Programas estructurados de cambio de estilo de vida pueden modificar significativamente el riesgo de progresión a diabetes
Conclusiones
En conjunto, los hallazgos de esta revisión destacan la importancia de priorizar las intervenciones sobre el estilo de vida -como la adopción de una dieta saludable y el aumento de la actividad física- para reducir el riesgo cardiovascular y los factores de riesgo asociados en personas con prediabetes.
No obstante, los autores señalan que aún existe incertidumbre respecto al impacto de estas intervenciones sobre la reducción de eventos cardiovasculares clínicos, y subrayan la necesidad de estudios más rigurosos y con seguimientos prolongados que permitan evaluar con mayor precisión sus efectos a largo plazo.

Las intervenciones sobre el estilo de vida serían una estrategia importante para que las personas con prediabetes reduzcan su riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular y los factores de riesgo asociados
Prediabetes y estilo de vida
Fuente
Demissie GD, Birungi J, Shrestha A, Haregu T, et al. The effectiveness of lifestyle interventions in reducing cardiovascular risk and risk factors in people with prediabetes: A systematic review and meta-analysis. Nutr Metab Cardiovasc Dis 2025 Oct;35(10):104130.








