Desde el mar, las algas brindan saludables beneficios por sus notables vitaminas y minerales
Por la Lic. María Fernanda Cristoforetti, Editora de Lugones Editorial
La mayoría de las algas marinas puede elaborar sustancias orgánicas a partir del dióxido de carbono (CO2) y de sustancias inorgánicas disueltas en el agua. Este proceso denominado fotosíntesis se cumple a través de la clorofila, un pigmento verde presente en las células que actúa al transformar la energía luminosa en energía química.
Países como China, Japón y Corea desde hace siglos las han incorporado a su alimentación y son los principales exportadores de algas marinas; por ejemplo, el alga nori es la más utilizada para elaborar para el famoso sushi.
Cabe señalar que las algas se clasifican según su color; en este sentido pueden ser verdes (lechuga de mar, chlorella, espirulina), rojas (nori, agar agar, dulse) o pardas (kombu, arame o wakame).

Resultan beneficiosas en casos de hipertensión y protegen la salud cardiovascular
Contenido nutricional
Las algas constituyen una rica fuente de minerales, de los cuales se destacan el sodio y yodo, además del calcio, azufre, hierro, fósforo, flúor magnesio y zinc. Asimismo, poseen vitaminas (A, complejo B y C), fibra y una moderada proporción de proteínas y aminoácidos esenciales. Las algas más utilizadas son:
- Agar-agar: es un extracto que se obtiene de diversos tipos de algas rojas. Debido a su capacidad de absorber agua, se utiliza en la cocina para espesar y gelificar alimentos dulces o salados, sin añadirles sabor.
- Arame: además de yodo, aporta calcio y vitaminas A, B1 y B2. Su consumo favorece la circulación sanguínea, previene la hipertensión o los problemas de bocio.
- Chlorella: es nutritiva, pero menos rica en proteínas que las demás algas. Su función más importante es que a sus paredes se adhieren los metales pesados, los pesticidas y los agentes cancerígenos, por lo cual ayuda a limpiar el cuerpo de estas toxinas.
- Dulse: contiene todos los minerales necesarios, especialmente potasio y hierro. Además, es rica en yodo y vitaminas A y C. Resulta beneficiosa para la vista, la regeneración de mucosas e incluso para fortalecer la flora intestinal.
- Espirulina: además de nutritiva es tonificante, útil para superar deficiencias de nutrientes. Además, desintoxica los riñones y el hígado, reconstruye y nutre la sangre, limpia las arterias, mejora la flora intestinal, inhibe el desarrollo de hongos y bacterias, y fortalece el sistema inmunitario.
- Fucus: se utiliza con mayor frecuencia para combatir la celulitis. También se emplea como tonificante intestinal y laxante de acción suave. Ayuda a disminuir el ácido úrico y el colesterol. Ampliamente recomendada para dietas de adelgazamiento porque brinda saciedad.
- Hiziki (o Hijiki): muy rica en minerales, de los cuales se destacan el potasio, hierro y calcio. Ideal para prevenir la anemia, mejorar la salud ocular y la memoria.
- Kombu: es mineralizante, con elevado contenido de yodo y, entre sus beneficios, facilita la digestión, disminuye las flatulencias y reduce el colesterol.
- Lechuga de mar: presenta un alto contenido de vitaminas A y C. Se emplea en la cosmética por sus propiedades hidratantes.
- Nori: posee un alto contenido de yodo, por lo cual es recomendada para quienes padecen hipertiroidismo. Evita el cansancio, la fatiga, los períodos de convalecencia o los problemas de piel.
- Wakame: es rica en calcio, potasio, vitaminas del grupo B y C. Por su suave sabor es la más indicada para iniciarse en el mundo de las algas comestibles.

Las algas son protagonistas del sushi
Aliadas del peso
Las algas marinas son consideradas excelentes productos naturales para adelgazar porque brindan saciedad y disminuyen el apetito por su alto contenido de fenilalanina (inhibidor del apetito), además estimulan el tránsito intestinal gracias a su contenido de mucílago (un tipo de fibra) por lo cual eliminan toxinas y residuos, y desintoxican naturalmente el organismo. Otras ventajas de su consumo son:
- Contienen grasas saludables.
- Son ricas en fibra.
- Depuran el organismo.
- Benefician el funcionamiento de la tiroides (por su riqueza en yodo).
- Son buenas para la vista.
- Protegen la flora intestinal y son digestivas.
- Resultan beneficiosas en casos de hipertensión y protegen la salud cardiovascular.
- Complementan los niveles de minerales.

Se emplean a modo de emplastos en la algoterapia
Emplastos de algas
Además de consumirlas, las algas se emplean a modo de emplastos. Entre sus usos se destacan:
- Baños con algas: activan el metabolismo, estimulan la circulación y por su alto contenido de yodo, favorecen la higiene epidérmica.
- Envoltura de algas: es una mezcla de algas calientes finamente cortadas y aplicadas en todo o una parte del cuerpo. Brinda un efecto relajante y antiinflamatorio que remineraliza el organismo, elimina toxinas y estimula la circulación linfática. Se aconseja para casos de secuelas de traumatismos óseos y musculares, reumatismos, edemas o enfermedades de la piel.
- Cosmética de algas: regula la fisiología de la piel, previene el envejecimiento prematuro cutáneo, y mantiene y embellece el rostro y el cabello.
Autora: Lic. María Fernanda Cristoforetti. Derechos de reproducción: Sello Editorial Lugones®, Editorial Biotecnológica S.R.L. Se prohíbe la reproducción total o parcial de este artículo sin las autorizaciones de la autora y de la editorial. Obra registrada en la Dirección Nacional del Derecho de Autor, Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la República Argentina. Ciudad de Buenos Aires, Argentina