Un ensayo aleatorizado mostró que 6 semanas de ayuno intermitente mejoraron la función de las células β y la resistencia hepática a la insulina en adultos con sobrepeso y diabetes tipo 2 temprana, junto con una reducción de la HbA1c, el peso corporal y la circunferencia de cintura
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El ayuno intermitente, específicamente mediante alimentación restringida en el tiempo, se ha propuesto como una estrategia no farmacológica para la pérdida de peso. Sin embargo, se sabe poco acerca de sus efectos sobre la función de las células β pancreáticas y el estado metabólico en personas con diabetes tipo 2.
En este trabajo, los autores encontraron que el ayuno intermitente no solo se asoció con una reducción del peso corporal, sino también con una mejoría del 14% en la función de las células β, junto con una reducción de la resistencia hepática a la insulina y de la HbA1c.

Dada la naturaleza progresiva del deterioro funcional de las células β pancreáticas que caracteriza la diabetes tipo 2, es de particular interés analizar el efecto del ayuno intermitente en los mecanismos fisiopatológicos subyacentes que conducen a la disglucemia
Introducción
El ayuno intermitente consiste en restringir la ventana de alimentación, generalmente a 4 a 8 horas, mientras se mantiene el ayuno durante el resto del día. Al no requerir la adopción de un patrón dietético específico ni el recuento de calorías, el ayuno intermitente (AI) constituye una intervención pragmática de estilo de vida que puede implementarse ampliamente y que ha demostrado efectos sobre el peso corporal similares a los de las dietas convencionales con restricción calórica.
Más allá de la reducción del peso corporal, se ha planteado que el AI podría producir beneficios metabólicos adicionales, posiblemente relacionados con la respuesta metabólica al ayuno. Durante períodos prolongados de ayuno, el metabolismo energético cambia de una utilización preferencial de la glucosa, mediante la glucogenólisis, hacia una mayor utilización de los ácidos grasos a través de la lipólisis, un proceso que no depende de la secreción de insulina.
Este cambio metabólico inducido por el AI sugiere que esta estrategia de estilo de vida podría ser particularmente relevante para el manejo de enfermedades metabólicas asociadas con la hiperinsulinemia.
Específicamente, dada la naturaleza progresiva del deterioro de la función de las células β pancreáticas que caracteriza a la diabetes tipo 2 (DM2), resulta de particular interés evaluar los efectos del AI sobre los mecanismos fisiopatológicos subyacentes que contribuyen a la disglucemia.
En este contexto, los autores plantearon que el AI, a través de los cambios metabólicos inducidos por la restricción temporal de la ingesta, podría beneficiar la función de las células β, la homeostasis de la glucosa y la resistencia a la insulina en individuos con DM2.
Métodos
- Se realizó un ensayo aleatorizado, cruzado y abierto en un único centro académico de Toronto, Canadá. Participaron adultos de 20 a 70 años, con sobrepeso u obesidad (IMC ≥25 kg/m²), diabetes tipo 2 de hasta 10 años de evolución y HbA1c entre 5,5% y 9,0%. Los participantes recibían tratamiento basado en cambios del estilo de vida, metformina o inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4.
- Los participantes fueron asignados aleatoriamente a 6 semanas de ayuno intermitente, con una ventana de alimentación de 4 horas (entre las 16:00 y las 20:00 o entre las 17:00 y las 21:00) y 20 horas de ayuno diario, o a un patrón de alimentación estándar sin recomendaciones específicas sobre los horarios de las comidas. Luego de un período de lavado de aproximadamente 4 semanas, realizaron la intervención alternativa. El estudio tuvo una duración total de 20 semanas.
- La función de las células β se evaluó mediante el Índice de Sensibilidad de Secreción de Insulina-2 (ISSI-2) durante una prueba oral de tolerancia a la glucosa de 75 g. También se analizaron la sensibilidad y la resistencia a la insulina, el control glucémico y diferentes parámetros cardiometabólicos y antropométricos.
- La adherencia se evaluó mediante registros alimentarios de 24 horas. Durante el ayuno intermitente, los participantes consumieron en promedio 384 kcal menos por día, sin diferencias en la distribución de macronutrientes ni en los niveles de actividad física respecto del período de alimentación estándar.

Más allá de la reducción del peso corporal, se ha planteado que el ayuno intermitente podría producir beneficios metabólicos adicionales, posiblemente relacionados con la respuesta metabólica al ayuno
Resultados
De los 48 participantes aleatorizados, 39 completaron el estudio y fueron incluidos en el análisis. Presentaban una duración media de la diabetes tipo 2 de 2,9 años, una HbA1c basal de 6,6% y un IMC de 32,4 kg/m². La adherencia al protocolo de ayuno intermitente fue alta.
- El ayuno intermitente mejoró la función de las células β
Tras 6 semanas, el ayuno intermitente produjo una mejoría del 14% en la función de las células β, evaluada mediante el ISSI-2, en comparación con el patrón de alimentación estándar (P = 0,03). Otra medida de función de las células β también mostró una mejoría del 25,2% (P = 0,02).
- Mejor control glucémico y menor resistencia hepática a la insulina
El ayuno intermitente se asoció con una reducción de 0,32 puntos porcentuales en la HbA1c (P < 0,001) y con una disminución del 11,6% en la resistencia hepática a la insulina, evaluada mediante HOMA-IR (P = 0,03). También se observó una reducción de la alanina aminotransferasa de 4 UI/L (P = 0,006).
- Reducción del peso corporal y la circunferencia de cintura
El ayuno intermitente produjo una reducción del 3,86% del peso corporal, equivalente a aproximadamente 3,5 kg, y una disminución de 3,8 cm en la circunferencia de cintura (P < 0,001 y P = 0,003, respectivamente).
- Los beneficios metabólicos no persistieron tras el período de lavado
Luego de 4 semanas de lavado, la mejoría de la función de las células β observada durante el ayuno intermitente se revirtió hasta los niveles previos a la intervención. Esto sugiere que los efectos metabólicos observados durante el período de ayuno intermitente dependieron, al menos en parte, de la continuidad de la intervención.

El ayuno intermitente mejoró la función de las células β y la resistencia a la insulina en pacientes con sobrepeso con diabetes temprana, acompañada de efectos beneficiosos sobre la adiposidad
Conclusiones
Seis semanas de ayuno intermitente, con 20 horas de ayuno diario, mejoraron la función de las células β pancreáticas en adultos con sobrepeso y DM2 temprana, además de reducir la HbA1c, la resistencia hepática a la insulina, el peso corporal y la circunferencia de cintura.
El principal aporte del estudio es demostrar, por primera vez en un ensayo clínico aleatorizado, un efecto beneficioso del ayuno intermitente sobre la función de las células β, uno de los principales determinantes fisiopatológicos de la DM2. Los autores consideran que estos resultados respaldan al ayuno intermitente como una estrategia de estilo de vida prometedora, aunque destacan la necesidad de ensayos más grandes y de mayor duración.
Un dato relevante es que los beneficios metabólicos no persistieron después de 4 semanas de suspensión de la intervención, en paralelo con el rebote del peso corporal y la adiposidad abdominal. Esto sugiere que los efectos observados están relacionados, al menos en parte, con la pérdida de peso y con la continuidad de la intervención.
Entre las principales limitaciones se encuentran la corta duración del tratamiento, el diseño abierto y que la mayoría de los participantes presentaba DM2 temprana y recibía cambios del estilo de vida y/o metformina. Por lo tanto, todavía no está claro si estos resultados pueden extrapolarse a personas con DM de mayor evolución o tratadas con otros fármacos.

El ayuno intermitente no solo redujo el peso y la HbA1c, sino que también mejoró la función de las células β. Sin embargo, este beneficio no se mantuvo tras suspender la intervención
Ayuno intermitente y célula beta
Fuente
Kaercher Kramer C, Zinman B, Feig DS, et al. Effect of time-restricted eating on β-cell function in adults with type 2 diabetes. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism 2025;110;(6).








