La nueva declaración de EASD y ADA destaca la necesidad de individualizar el uso de tecnologías en diabetes según las necesidades y preferencias de cada persona, además de reducir las barreras de acceso y la brecha digital
Entre sus indicaciones, un grupo de expertos sugiere el uso rutinario del monitoreo continuo de glucosa en personas con diabetes tipo 1 y 2, y en embarazadas en tratamiento con insulina