El sábado 31 de octubre se presentarán las últimas cápsulas de actualización en diabetes en el cierre del XXV Congreso Argentino de Diabetes
El último día del Congreso Diabetes 2026 contará con interesantes cápsulas referidas a la diabetes en el adulto mayor y al abordaje de la obesidad.
Lugones Editorial©
CÁPSULA. Diabetes en el adulto mayor: heterogeneidad y personalización
El Dr. Félix Puchulu presentará la cápsula referida a “Diabetes en el adulto mayor: heterogeneidad y personalización”, en la que destacados especialistas tomarán su palabra.
Desintensificación del tratamiento del adulto mayor desde un enfoque interdisciplinario
Cristina Faingold
Todos sabemos que existe evidencia sólida sobre el inicio, la intensificación o la modificación de los tratamientos. Sin embargo, faltan recomendaciones para reducir la intensidad del mismo, especialmente en diabetes mellitus (DM).
Una reducción exitosa de la intensidad del tratamiento disminuye la polifarmacia y el riesgo de efectos adversos. La suspensión de hipoglucemiantes, estatinas, antihipertensivos y agentes reductores del ácido úrico puede ser factible en pacientes seleccionados, pero es importante realizar un seguimiento periódico. Saber cuándo es el momento de reducir la intensidad del tratamiento podría prevenir posibles efectos adversos de la terapia a largo plazo.
Lamentablemente, no existe un enfoque estandarizado para la desintensificación, pero una estrategia sugerida es suspender gradualmente los medicamentos, comenzando con sulfonilureas y pasando a metformina e inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4i) en pacientes frágiles. La indicación principal para la desintensificación debe ser el riesgo de hipoglucemia, en vez de adherir a los objetivos glucémicos convencionales. Antes de iniciar cualquier tratamiento, es recomendable calcular la esperanza de vida para orientar eficazmente las decisiones clínicas. En los casos en que la esperanza de vida es corta, el tratamiento intensivo puede no ser beneficioso.
El estudio 4S ofrece ciertas estrategias para reducir la carga de medicamentos en adultos mayores. Este documento generado por la Sociedad Internacional de Diabetes Geriátrica, en mayo de 2023, analizó la optimización de los regímenes de tratamiento de la DM en adultos mayores: el papel de la reducción, la desintensificación y la simplificación de los tratamientos.
Para ello, diseñaron la vía 4S, una serie de cuatro algoritmos prácticos que permite a los profesionales sanitarios garantizar la relación óptima entre beneficio terapéutico y riesgo para cada persona mayor. Esta vía consiste en: 1) búsqueda de desencadenantes; 2) toma de decisiones compartida; 3) establecimiento y reajuste de objetivos; 4) medicamentos más sencillos y seguros.
Tiene como objetivo ayudar a los profesionales de la salud a identificar cambios en el estado clínico y funcional de los adultos mayores (cognitivo, agilidad física), estilo de vida, factores sociales, apoyos disponibles y preferencias personales, y determinar a través de la toma de decisiones compartida con el paciente y con otros profesionales, un enfoque para establecer las modificaciones de tratamiento que se deberían realizar.
Cabe señalar que esta guía no está destinada a personas mayores con DM que controlan bien su enfermedad, sino a aquellas que experimentan dificultades con su enfoque actual de control glucémico.

“Desintensificación del tratamiento del adulto mayor desde un enfoque interdisciplinario” será la charla que brindará la Dra. Cristina Faingold
Heterogenidad de la diabetes en el adulto mayor
Guillermo Umpierrez
La diabetes mellitus (DM) en el adulto mayor constituye un síndrome clínico altamente heterogéneo. Personas de la misma edad cronológica pueden diferir en la duración y el tipo de DM, reserva fisiológica, comorbilidades, complicaciones vasculares, función renal, capacidad funcional, cognición, fragilidad, el apoyo social y la expectativa de vida. Por ello, la edad no debe determinar por sí sola las metas glucémicas ni la intensidad terapéutica. Las recomendaciones actuales proponen una evaluación periódica de los dominios médico, funcional, cognitivo, psicológico y social, incorporando las preferencias y prioridades del paciente.
Desde una perspectiva práctica, los adultos mayores pueden clasificarse como saludables, con salud compleja o intermedia, y con salud muy compleja. En personas independientes, con cognición intacta y pocas comorbilidades, puede considerarse una HbA1c de 7,0-7,5%. En quienes presentan múltiples enfermedades, deterioro funcional o cognitivo leve, una meta <8,0% es indicada. En pacientes con enfermedad avanzada, dependencia funcional o deterioro cognitivo moderado o grave, debe priorizarse la prevención de hipoglucemia e hiperglucemia sintomática, sin depender de una meta específica de HbA1c.
La hipoglucemia es el principal límite del control intensivo. Su riesgo aumenta con insulina, sulfonilureas, enfermedad renal crónica, ingesta irregular, deterioro cognitivo y polifarmacia. La HbA1c también puede ser errónea en presencia de anemia, transfusiones o enfermedad renal avanzada; en estas situaciones, la monitorización capilar o continua proporciona información más útil. La simplificación o desintensificación es apropiada cuando la carga o el riesgo supera el beneficio esperado.
La edad avanzada tampoco debe excluir tratamientos con protección cardiovascular y renal.
En adultos mayores con DM2, enfermedad cardiovascular aterosclerótica, insuficiencia cardiaca o enfermedad renal crónica, deben considerarse inhibidores de SGLT2, agonistas del receptor de GLP-1. Los inhibidores de SGLT2 reducen hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca y progresión renal, pero requieren vigilancia de volumen, hipotensión, infecciones genitales y enfermedades intercurrentes. Los agonistas de GLP-1 reducen los eventos cardiovasculares y la albuminuria, aunque deben utilizarse con cautela en caso de fragilidad, sarcopenia, bajo peso o gastroparesia. La nutrición y el ejercicio deben preservar masa muscular, movilidad y función, evitando restricciones excesivas en personas con fragilidad, sarcopenia o malnutrición establecida.
En definitiva, el tratamiento debe integrar riesgo cardiorrenal, función, nutrición, tolerabilidad, costo, capacidad de autocuidado y objetivos personales, con reevaluación después de hospitalizaciones o cambios clínicos, cognitivos o sociales.

El Dr. Guillermo Umpierrez, de Estados Unidos, brindará su disertación sobre “Heterogenidad de la diabetes en el adulto mayor”
CÁPSULA. Obesidad del abordaje clínico a la medicina de precisión
El Dr. Luis De Loredo presentará la última cápsula del Congreso Diabetes 2026 que contará con interesantes disertaciones.
Obesidad monogénica: lo que todo médico debe saber
María Eugenia Andrés
Las obesidades monogénicas y sindrómicas de alta penetrancia resultan de variantes genéticas raras con mínima influencia ambiental. Estas condiciones pueden diferenciarse de la obesidad poligénica según síntomas clave, como la hiperfagia (hambre abrumadora), la obesidad grave de inicio temprano (antes de los 5 anos de edad) y las respuestas subóptimas a terapias no dirigidas. Por ello, el diagnóstico oportuno es fundamental para orientar las estrategias de manejo y reducir la carga de la enfermedad.
Comprender en profundidad la fisiopatología subyacente y los mecanismos moleculares que delimitan estas patologías permite facilitar sustancialmente tanto el diagnóstico como el abordaje terapéutico. En los últimos años, los avances realizados en el análisis genético han hecho posible desarrollar tratamientos farmacológicos innovadores para diversas formas de obesidad genética. Ahora es viable identificar pacientes específicos que pueden beneficiarse de terapias dirigidas según sus mecanismos genéticos únicos, mediante la comprensión de las vías moleculares implicadas en el desarrollo de la enfermedad.
Como se ha demostrado recientemente, dos fármacos -metreleptina (agonista LPR) y setmelanotide (agonistas MC4R- se han identificado como intervenciones potencialmente eficaces en el tratamiento de ciertas formas raras de obesidad monogénica causadas por variantes con pérdida de función en genes implicados en la vía leptina-melanocortina. La evidencia respalda la eficacia y seguridad de estas moléculas de precisión en grupos etarios aún más jóvenes (desde los 2 años de edad). Asimismo, se han expandido las indicaciones regulatorias internacionales, abarcando no solo deficiencias en la vía leptina-melanocortina (POMC, LEPR, PCSK1) y ciliopatías (síndrome de Bardet-Biedl), sino también formas complejas de obesidad hipotalámica adquirida.
Estos medicamentos de precisión han demostrado una sólida eficacia clínica para intervenir directamente en las vías de señalización del hipotálamo, logrando reducir con éxito el IMC. Por lo tanto, ante la presencia de un cuadro de obesidad en la primera infancia, se vuelve prioritario implementar pruebas genéticas dirigidas. El diagnóstico oportuno de estas variantes resulta indispensable en la práctica clínica para mitigar eficazmente la hiperfagia extrema y el aumento del IMC.
El reconocimiento de estas características distintivas faculta al personal médico para abandonar intervenciones ineficaces y adoptar tratamientos individualizados que mejoran de forma drástica la calidad de vida a largo plazo. Bajo esta premisa, es fundamental continuar la investigación traslacional sobre las enfermedades monogénicas y sindrómicas de la vía MC4R, ya que aún quedan múltiples desafíos por resolver.

“Obesidad monogénica: lo que todo médico debe saber” será la charla de la Dra. María Eugenia Andrés








