Un estudio exploratorio muestra que las imágenes multimodales, combinadas con la evaluación clínica, permiten cuantificar los cambios estructurales, vasculares y relacionados con el eritema en la rosácea
Lugones Editorial©
La evaluación actual de la rosácea se basa principalmente en la valoración visual subjetiva, que puede no captar cambios sutiles relevantes para evaluar la respuesta o progresión de la enfermedad. Las imágenes multimodales pueden proporcionar información estructural, vascular y biomecánica cuantitativa complementaria para mejorar su evaluación.
En este trabajo, los autores evaluaron la viabilidad del ultrasonido multimodal, que incluye ecografía en escala de grises (grayscale ultrasound, GSUS), elastografía por ondas de corte (shear wave elastography, SWE) y ultramicroangiografía (UMA), combinado con imagenología cutánea multiespectral (multispectral skin imaging, MSI) y evaluación global del investigador (investigator global assessment, IGA), para detectar la rosácea y monitorear la respuesta al tratamiento.
Este enfoque de imágenes multimodales puede servir como una herramienta objetiva complementaria para la evaluación y el monitoreo de la rosácea.

La observación clínica sigue siendo fundamental, pero puede no ser suficiente para caracterizar cuantitativamente todos los cambios de la rosácea. Se necesitan herramientas de evaluación cuantitativas y objetivas para mejorar la evaluación de la enfermedad
Introducción
La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel caracterizada por enrojecimiento facial (eritema), vasos sanguíneos visibles (telangiectasias) y lesiones inflamatorias (pápulas y pústulas). La enfermedad generalmente sigue un curso de recaída y remisión, con períodos alternos de brotes y remisión.
Su patogenia es multifactorial e incluye alteraciones de la barrera cutánea, desregulación vascular, desequilibrio inmunológico e inflamación neurogénica. Investigaciones recientes han demostrado que la patología de la rosácea va más allá de los defectos de la barrera epidérmica e involucra cambios en la estructura y función de los vasos dérmicos, así como estimulación inflamatoria local persistente.

La patogenia de la rosácea es multifactorial e incluye alteraciones de la barrera cutánea, desregulación vascular, desequilibrio inmunológico e inflamación neurogénica
La evaluación clínica de la rosácea se basa principalmente en el examen visual y en sistemas de puntuación subjetiva como la IGA. Aunque se utilizan ampliamente, estos métodos son inherentemente subjetivos y pueden no captar alteraciones sutiles de la microestructura de la piel, la actividad vascular y la inflamación necesarias para evaluar la gravedad o progresión de la enfermedad.
Los avances en las tecnologías de ultrasonido de alta frecuencia y de imágenes ópticas han permitido evaluar los cambios estructurales y microvasculares en la rosácea. La ecografía multimodal permite evaluar la estructura, la elasticidad y la perfusión microvascular de la piel, mientras que la MSI proporciona una evaluación cuantitativa del eritema.
Sin embargo, la mayoría de los estudios anteriores se han centrado en enfoques de modalidad única, y el posible valor complementario de las imágenes multimodales más allá de la puntuación clínica aún no se ha explorado completamente.
Este estudio tuvo como objetivo investigar la viabilidad de integrar el ultrasonido multimodal y la MSI con la IGA para la evaluación cuantitativa de la rosácea.
Métodos
- Se realizó un estudio observacional prospectivo en 20 pacientes con rosácea y 20 controles sanos, emparejados por edad y sexo. Se compararon los parámetros de imagen entre ambos grupos y los cambios longitudinales en los pacientes con rosácea antes y después del tratamiento.
- Los pacientes con rosácea utilizaron durante 4 semanas, dos veces al día, una formulación liofilizada y sin conservantes con fibronectina de alta pureza, ácido hialurónico y ceramidas. Ambos grupos siguieron el mismo protocolo básico de cuidado de la piel. El análisis longitudinal se centró en los cambios del grupo con rosácea, ya que el objetivo era evaluar la viabilidad de las imágenes y no la eficacia del tratamiento.
- Las evaluaciones se realizaron al inicio y después de 28 días. Todas las mediciones se efectuaron en la mejilla derecha, utilizando los mismos equipos e instrumentos. Cada medición se realizó tres veces y se utilizó el valor medio para el análisis.
- Mediante GSUS se determinaron el grosor epidérmico (epidermal thickness, ET) y el grosor dérmico (dermal thickness, DT); mediante UMA, el porcentaje de píxeles de color (color pixel percentage, CPP); mediante SWE, los valores de elasticidad dérmica (E_mean, E_max y E_min); y mediante MSI, los índices de eritema EAR y REI.
- La gravedad clínica se evaluó mediante IGA, considerando el eritema y las pápulas. Dos dermatólogos certificados evaluaron de forma independiente la misma mejilla derecha y se utilizó la puntuación media.

El examen visual y los sistemas de puntuación subjetiva pueden no capturar alteraciones sutiles en la microestructura de la piel, la actividad vascular y la inflamación necesarias para evaluar la gravedad o progresión de la rosácea
Resultados
Se incluyeron 20 pacientes con rosácea y 20 controles sanos, sin diferencias significativas en edad ni sexo entre ambos grupos (p > 0,05). La proporción de mujeres fue del 95% en ambos grupos y la edad media fue de 33,80 ± 4,01 años en el grupo de rosácea y 34,90 ± 7,50 años en los controles.
Ultrasonido de referencia y mediciones MSI
- En comparación con los controles, los pacientes con rosácea presentaron una reducción significativa del ET (0,13 ± 0,02 vs. 0,14 ± 0,02 mm; p = 0,038) y DT (1,12 ± 0,20 vs. 1,26 ± 0,16 mm; p = 0,021).
- La UMA mostró una mayor perfusión dérmica en la rosácea, con valores de CPP significativamente superiores tanto en las regiones de interés elípticas como rectangulares (p < 0,001 para ambas).

Imágenes representativas de un sujeto normal obtenidas usando MMUS y MSI
- Los valores de SWE también fueron superiores en la rosácea para E_mean (14,65 ± 3,48 vs. 12,21 ± 2,16 kPa; p = 0,011) y E_max (20,76 ± 4,98 vs. 16,48 ± 3,25 kPa; p = 0,003), mientras que E_min no mostró diferencias significativas (p = 0,133).
- La MSI mostró valores significativamente mayores de EAR y REI en los pacientes con rosácea que en los controles. Las puntuaciones de IGA también fueron superiores en el grupo de rosácea.

Imágenes representativas de un paciente con rosácea antes del tratamiento obtenidas usando MMUS y MSI.
Precisión de las mediciones de ultrasonido y MSI para el diagnóstico de rosácea
- Entre los parámetros de perfusión, CPP (elipse) mostró el mejor rendimiento para discriminar entre rosácea y piel sana, con un AUC de 0,932 (IC 95%: 0,845-1,000; p < 0,001), una sensibilidad de 0,900 y una especificidad de 0,900. CPP (rectángulo) también mostró un buen rendimiento, con un AUC de 0,897.
- Entre los parámetros estructurales, el DT presentó un AUC de 0,725 y el ET, de 0,705. Los valores de E_mean y E_max mostraron AUC de 0,752 y 0,772, respectivamente. Para los parámetros de eritema, los AUC de EAR y REI fueron de 0,756 y 0,772, respectivamente.
Cambios en las mediciones de MSI por ultrasonido y la evaluación clínica antes y después del tratamiento en el grupo de la rosácea
- Después de cuatro semanas de tratamiento, el ET aumentó de 0,12 a 0,15 mm (p = 0,002) y el DT, de 1,07 a 1,20 mm (p < 0,001).
- Los valores de CPP disminuyeron significativamente tanto en la región elíptica (36,15 a 17,55; p = 0,001) como rectangular (17,71 a 5,83; p = 0,001).
- Los parámetros de SWE no mostraron cambios significativos; por ejemplo, E_mean pasó de 14,44 a 14,95 kPa (p = 0,313).
- En cuanto al eritema, EAR disminuyó de 4,63 a 3,49 (p < 0,001), mientras que REI no mostró una disminución significativa. La puntuación de IGA también disminuyó, de 2,29 a 1,85 (p < 0,001).

Imágenes representativas de un paciente con rosácea después del tratamiento obtenido con MMUS y MSI.
Discusión
La evaluación de la rosácea continúa dependiendo principalmente de herramientas clínicas subjetivas. En este estudio, las imágenes multimodales permitieron caracterizar de manera cuantitativa componentes estructurales, microvasculares y relacionados con el eritema.
En comparación con los controles sanos, los pacientes con rosácea presentaron alteraciones en ET, DT y CPP, junto con mayores índices de eritema. Tras cuatro semanas de tratamiento, aumentaron ET y DT, mientras que CPP y EAR disminuyeron, en concordancia con la reducción de la puntuación de IGA. La disminución de CPP y de los índices de eritema sugiere que los parámetros de imagen vascular pueden ser sensibles a cambios a corto plazo.
El principal hallazgo del estudio fue que la integración de GSUS, UMA, SWE y MSI permitió evaluar simultáneamente la estructura cutánea, la perfusión microvascular y el eritema, aportando información complementaria a la evaluación clínica. En particular, CPP mostró el mejor rendimiento para discriminar entre rosácea y piel sana, con un AUC de 0,932.
Sin embargo, los resultados deben interpretarse como exploratorios. El pequeño tamaño de la muestra, el diseño unicéntrico y la ausencia de un grupo control no tratado limitan la generalización y no permiten establecer causalidad. Además, los parámetros de imagen continúan siendo experimentales y la IGA sigue siendo la principal herramienta para la toma de decisiones clínicas. Se requieren estudios longitudinales, más grandes y controlados para validar estos hallazgos y determinar su utilidad clínica.
Conclusiones
La combinación de imágenes multimodales y evaluación clínica es factible para la evaluación cuantitativa de la rosácea y permite caracterizar cambios estructurales, microvasculares y relacionados con el eritema. Aunque resulta prometedora como herramienta de investigación, todavía es un enfoque exploratorio y requiere validación en estudios más grandes y controlados antes de su aplicación clínica.

El principal hallazgo del estudio fue que la integración de GSUS, UMA, SWE y MSI permitió evaluar simultáneamente la estructura cutánea, la perfusión microvascular y el eritema, aportando información complementaria a la evaluación clínica
Imágenes multimodales para evaluar y monitorear la rosácea
Fuente
Ren T, Baoyun Z, Aixia W, et al. Multimodal ultrasound and multispectral imaging combined with investigator global assessment for quantitative evaluation of rosacea: a feasibility study. Dermatologic Therapy 2026;4153163.








